lunes, 10 de febrero de 2014

Interés legítimo: ¿Qué es eso? (III)

Vamos con la tercera entrega de la serie. ¡Qué barbaridad!

El informe jurídico que comentamos hoy (Informe 111/2012) tiene sólo 7 páginas. Aún así, es mi favorito. Quédense con esto que en mi opinión es lo más importante. El Insigne Gabinete señala que definir qué es interés legítimo no sirve de nada, porque el hecho de que exista no hace legal automáticamente el tratamiento. Es necesario que, además, dicho interés legítimo prevalezca sobre los derechos del afectado:

“La primera consecuencia de lo que acaba de indicarse es que no resulta posible dar respuesta a la primera de las cuestiones planteadas en la consulta, al menos en los términos en que la misma aparece planteada, toda vez que conforme a la jurisprudencia citada la aplicación de la causa legitimadora contenida en el artículo 7 f) de la Directiva no se basará en la mera existencia de un interés legítimo, sino en que dicho interés, que efectivamente deberá ser legítimo deberá revestir tal entidad, atendidas las circunstancias del caso concreto, que prevalecerá sobre los derechos de los interesados. En consecuencia, resulta baladí otorgar una definición al concepto de interés legítimo, siendo preciso analizar en cada caso si el que se alegue o aporte resulta suficiente para justificar el tratamiento de los datos.”

Y aquí doy por terminada la serie, porque este tema ya me aburre a mí más que a Ustedes. Pasamos a algo más interesante.

Pese a lo escéptico que se mostraba el compañero @NTAbogados ayer, yo soy de la opinión de que la AEPD debería intervenir en el asunto de la filtración del vídeo de la Infanta. He encontrado un Informe del Insigne Gabinete que nos facilita una argumentación jurídica irreprochable. Se refiere al supuesto de grabación de imágenes de funcionarios públicos por parte de particulares. La Agencia considera que no es posible la aplicación de la excepción de tratamiento doméstico en este caso (me pregunto, la verdad, si alguna vez será posible aplicar esta excepción). El informe señala:

“(…) Parece difícil entender que la captación de imágenes o videos por particulares de los empleados públicos sea realizada en el ámbito de la esfera íntima de aquellos particulares, en las relaciones familiares o de amistad. Sólo el hecho de que las grabaciones sean realizadas en el ámbito laboral, en el lugar donde los empleados públicos prestan sus servicios, y sin relación alguna con ellos que exceda de la puramente profesional, parece llevarnos a la conclusión que en el supuesto planteado no es de aplicación la excepción doméstica. En definitiva, si las imágenes captadas o grabadas por particulares no se refieren a su esfera más íntima, serán de aplicación las normas sobre protección de datos personales, tanto para la obtención de la imagen como para su difusión o publicación posterior, en tanto que ésta última constituye una cesión o comunicación de datos de carácter personal tal y como viene definida por el artículo 3 j) de la LOPD, esto es, como “Toda revelación de datos realizada a una persona distinta del interesado”.

 Y en todo caso así lo será cuando tales imágenes se utilicen para fines concretos, como pudiera ser para presentar denuncias en expedientes disciplinarios o incluso penales contra determinados empleados públicos, o para su difusión por Internet. En relación con este último supuesto, ya dijimos en informe de esta Agencia de 26 de junio de 2009 (en parecido sentido, el informe de 7 de julio de 2008): “No nos encontramos, sin embargo, dentro del ámbito de la vida privada o familiar de los particulares cuando dicha publicación tiene una proyección mayor de aquella que conforma en cada caso dicho ámbito. Así resulta indicativo de que la publicación de las imágenes no queda reducida al marco personal cuando no existe una limitación de acceso a las mismas.”

Vamos, que si Usted graba un vídeo en un Juzgado, no en su casa ni en la playa en la que está de vacaciones, y lo hace además con la intención de filtrarlo a un medio de comunicación, se aplica la LOPD al tratamiento que efectúa de la imagen no sólo de la Infanta, sino del Juez, del fiscal, de los letrados y del resto de personas que aparezcan en esa grabación.

¿Qué más puedo decir? José Luis, a por ellos. 

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