martes, 3 de diciembre de 2013

Si yo fuera su Data Protection Officer (II)

Hoy compartiré con Ustedes una consulta que me han planteado y que creo que resultará de su interés:

"Quiero crear una base de datos para enviar publicidad por e-mail, en concreto, una newsletter de mi tienda. Tengo un listado de direcciones de personas que me han facilitado su correo por distintos motivos (personas que he conocido en ferias y eventos, proveedores, clientes que me pidieron que les avisara cuando su producto estuviera disponible, etc). Sé que no tengo su consentimiento para recibir publicidad, pero ¿podría enviarles un correo electrónico indicándoles que, si no se me dicen lo contrario en el plazo de 30 días, les remitiré periódicamente e-mails con nuevos productos y ofertas especiales de mi negocio?“.

El artículo 14 del Reglamento de Desarrollo de la LOPD permite al responsable del fichero obtener el consentimiento del afectado para fines adicionales, dirigiéndose a éste y concediéndole un plazo de treinta días para manifestar su negativa al tratamiento. En caso de no pronunciarse al efecto, se entenderá que consiente el tratamiento de sus datos de carácter personal en los términos indicados en la comunicación. Algunas empresas utilizan este sistema con más frecuencia de la deseada (puede que hayan recibido cartas de este tipo por ejemplo de bancos o entidades de servicios financieros). Está claro que la persona que nos hace esta pregunta tiene conocimientos de Lopedé (es, por lo menos, cinturón naranja).

Si yo fuera su Data Protection Officer (y si quiere hacerme una oferta, póngase en contacto conmigo por e-mail; tiene mi consentimiento), le respondería lo siguiente:

1º. El envío de publicidad por correo electrónico se rige no sólo por la LOPD, sino también por la LSSICE. El art. 21 de esta última norma prohíbe el envío de mensajes publicitarios o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica que no hayan sido solicitadas o autorizado expresamente por los destinatarios.

2º. El método de recogida del consentimiento del art. 14 RLOPD sólo resulta válido, de acuerdo a su apartado primero, cuando la ley no exija la obtención del consentimiento expreso para el envío de publicidad (por ejemplo, las realizadas en soporte papel). Sin embargo, no parece posible utilizarlo cuando el envío de comunicaciones comerciales se lleva a cabo por medios electrónicos, ya que en estos casos se exige el consentimiento expreso.

Por tanto, la respuesta a nuestro consultante es: ¡NO! Se podría utilizar el e-mail para recabar el consentimiento tácito para enviar publicidad por otros medios, pero no para suscribir a una newsletter que se envía por correo electrónico con ofertas y promociones de la tienda. Por cierto, el correo electrónico que se envíe para solicitar el consentimiento tácito no tiene la consideración de comunicación comercial.

Y si no les parece acertado mi razonamiento, sepan que tengo una resolución de la AEPD que lo apoya (léanla en este link).

En fin, lo dejo aquí porque me encuentro en un estado lamentable. Como recordarán, ayer les dejé para bajar a comer tallarines al chino. ¡Ojalá no lo hubiera hecho! He pasado una noche toledana, vomitando (les ahorraré otros detalles escatológicos). Tan sólo puedo decirles que he decidido suprimir la comida étnica en mi dieta (no sólo la china, también la escocesa...la de ese tal McDonald).

Buenas noches.

4 comentarios:

David González Calleja dijo...

¿A qué academia hay que apuntarse para conseguir el cinturón naranja lopedé?

Ad Edictum dijo...

Usted tiene el cinturón negro, hombre...

Nostromo dijo...

Estupendo artículo. Siga así y ganará muchos adeptos. Espero que se encuentre peor y haya mandado un par de sicarios al chino.

Ad Edictum dijo...

Gracias por sus buenos deseos!! Está Ud. en mi lista negra