martes, 23 de julio de 2013

Segunda parte

Ayer interrumpí mi post abruptamente debido a una visita inoportuna. Me siento en la obligación moral de continuarlo hoy.

Hay varios ejemplos jurisprudenciales en los que se reconocen a un político los derechos de autor sobre sus discursos. En España, no conozco ninguno, eso sí. En Francia, es famoso el caso de André Malraux. Poco antes de la muerte del escrito y político, salió a la venta un disco con discursos significativos de la historia de la Francia, que incluía uno suyo. Demandó a la discográfica, y ganó (TGI Paris, 3 avril 1973).

Por cierto, he dado con un proyecto curioso sobre esto de los discursos políticos. Miren aquí. Me ha encantado este discurso de Luis XV, que resume mi ideario político a la perfección (los discursos políticos posteriores a 1900 carecen de interés para mí):

"Es sólo en mi persona donde reside el poder soberano, cuyo carácter propio es el espíritu de consejo, de justicia y de razón; es a mí a quien deben mis cortesanos su existencia y su autoridad; la plenitud de su autoridad que ellos no ejercen más que en mi nombre reside siempre en mí y no puede volverse nunca contra mí; sólo a mí pertenece el poder legislativo sin dependencia y sin división; es por mi autoridad que los oficiales de mi Corte proceden no a la formación, sino al registro, a la publicación y a la ejecución de la ley; el orden público emana de mí, y los derechos y los intereses de la Nación, de los que se suele hacer un cuerpo separado del Monarca, están unidos necesariamente al mío y no descansan más que en mis manos." 

Postdata: Este artículo de un señor de ENATIC, me recuerda aquel libro de Evelyn Waugh, Gente remota.

2 comentarios:

Osete dijo...

Los discursos de Azaña se venden por alguna editorial, lo que no sé es si tienen derechos de autor, que imagino que si.

Ad Edictum dijo...

Aquí puede Ud. comprar ese libro:
http://www.casadellibro.com/libro-discursos-politicos/9788498923087/1965590

Creo que Aznar puso de moda leer a Azaña, igual que Felipe puso de moda a la pobre Yourcenar. Hay miles de ediciones y reediciones de discursos, diarios y textos varios de Azaña. No sé quién cobra derechos de autor por estos libros. En cualquier caso, Azaña murió en 1940, así que queda poco para que pasen a dominio público los textos (seguirán existiendo derechos sobre las colecciones eo sí).


A mí lo único que me interesa de Azaña, y simplemente por curiosidad, son unas traducciones que hizo en los años 30 de Blaise Cendrars...Presumo que muy malas.

Qué elemento!!