jueves, 3 de enero de 2013

¿Tiene la vida de las personas copyright? (y otras noticias de la actualidad)

En el post de hoy, les comentaré un par de noticias de actualidad desde el punto de vista jurídico. La primera, es de hace unos días. En El Mundo, aparecía publicada una entrevista a Clara Rojas, asesora y amiga de Ingrid Betancourt, con la que viajaba cuando ambas fueron secuestradas por las FARCS.
 
La historia de Clara Rojas resulta especialmente dramática. Sometida a un larguísimo cautiverio, tuvo un hijo con uno de sus captores. Las FARCS la separaron del niño cuando no había cumplido el año de edad, y se lo entregaron a un campesino para que lo cuidara.

Finalmente, Clara Roja fue liberada y pudo reencontrarse con su hijo, con el que ahora vive, tras una serie de casualidades rocambolescas en las que el campesino que se hizo cargo del bebé desempeña un papel destacado.

Este año se estrena una película, "Operación E", interpretada por Luis Tosar, que se basa en estos hechos. Según comenta Rojas en la entrevista que les mencionaba más arriba, ha sido rodada sin su autorización:
 
"(...) Yo sólo supe del proyecto por los medios de comunicación. Lo deseable hubiese sido que no hubiesen metido a mi hijo en toda la trama y nada de esto hubiese pasado, ni usar su nombre, ni su dolor, ni por supuesto el mío que es el que ha aparecido en los titulares de prensa para anunciar la película."
 
Aunque a primera vista, todos pensamos que debe existir algún mecanismo legal que impida que la vida de uno sea llevada a la pantalla sin nuestro consentimiento, la cosa no es tan sencilla.

En algún sitio he leído (no esperen que me levante de la cama a buscar la cita), que cuando Orson Welles le preguntó a su abogado si se podría plantear algún problema legal por inspirarse en la vida del magnate de la prensa William Randolph Hearts para escribir el guión de Ciudadano Kane, éste le respondió: "La vida de las personas no tiene copyright".

No sé si es cierto o no. Tras el estreno de la película, tanto Welles como Mankiewicz, coautores del guión,  negaron que su personaje fuera Hearts. Algunos críticos, además, pusieron de manifiesto que utilizaron anécdotas publicadas en la prensa de la época sobre distintos millonarios americanos, por lo que el protagonista sería en todo caso una mezcla de caracterísiticas de varias personas reales. Hearts, por su parte, se vió reflejado en Kane de tal forma, que boicoteó el film en la medida de sus posibilidades, que eran muchas. "Ciudadano Kane" fue un fracaso comercial, que hizo perder mucho dinero a la RKO, aunque la crítica reconoció unánimente su enorme valor artístico.

Pero esa es otra historia. Volvamos a la frase del abogado de Welles, que me parece de lo más contundente. En el derecho español, la propiedad intelectual no protege la vida de una persona.  Es decir, no tenemos derechos de autor sobre los hechos que forman parte de nuestra existencia, a no ser, eso sí, que los plasmemos en una obra, por ejemplo, en una autobiografía.

Por tanto, en principio, cualquiera podría inspirarse en nuestra vida para escribir un guión sin necesidad de pagarnos un duro. Eso sí, en caso de que se vulnerara nuestro derecho al honor o nuestro derecho a la intimidad (derechos de límites bastante difusos en el caso de personajes de relevancia pública), o se utilizara nuestra imagen de forma indebida, sí podríamos ejercer las acciones derivadas de la Ley Orgánica 1/1982. Creo que hay alguna sentencia en los tribunales españoles sobre supuestos similares (de nuevo, no esperen que me levante). Dejo aquí el tema. Les prometo desarrollarlo más adelante.

El segundo asunto que quería comentarles hoy es la filtración de las grabaciones del servicio de atención telefónica del SAMUR, correspondientes a la noche en que produjo la tragedia del Madrid Arena. Me extraña que a estas horas no haya tres posts escritos sobre el particular (la verdad, ardo en deseos de saber sus opiniones).

Los servicios de emergencia suelen grabar las llamadas que reciben. En principio, todos los trabajadores que atienden estas líneas, conocen tal circunstancias y probablemente (aunque no pongo la mano en el fuego), habrán sido informados del tratamiento que se dará a sus datos de acuerdo al art.5 de la LOPD. Las cláusulas informativas más habituales indican que la finalidad para la que se utilizará la grabación será la adecuada gestión del servicio que se facilita, el control de calidad o el cumplimiento de alguna norma sectorial.

No sé cómo han conseguido estas grabaciones los periodistas de EL MUNDO. En cualquier caso, esta filtración implica que, como mínimo, pongamos en duda el correcto cumplimiento de los artículos 9 y 10 LOPD por parte del responsable del fichero. Este caso me recuerda bastante a la publicación, también en EL MUNDO, de aquella foto de la ficha policial de Correa tomada en la Comisaría en que fue detenido. Revisen el post que escribí al respecto.

A quien veo difícil que se le exija alguna responsabilidad desde el punto de vista de la protección de datos es al periódico, por aquello de la colisión de dos derechos fundamentales, la preeminencia del derecho a la información, y bla, bla, bla.

Perdonen que corte aquí de manera tan brusca. Me duele la espalda y una persona con la salud tan delicada como yo, no puede cometer excesos ni trasnochar de esta forma. Espero que sabrán comprenderme.

Buenas noches.

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