jueves, 6 de diciembre de 2012

Varios

Dedicaremos este post a "pasar revista" a distintos artículos y curiosidades que he encontrado por ahí.

Para empezar, aquí les dejo un link a una entrada de Wired, que nos informa de que existe una web llamada Face Retirement para comprobar el aspecto que tendremos en  veinte o treinta años. Lo gracioso del tema es que la idea ha partido de la compañía norteamericana Merrill Edge, que ofrece servicios de inversiones financieras. Al parecer, piensan que así nos haremos a la idea de que envejeceremos, y comenzaremos a ahorrar e invertir para nuestra jubilación.  Reconozco que es una idiotez, pero ¿a que han ido inmediatamente a hacerse con una foto suya envejecida para colgarla en twitter?

Ayer, en EL MUNDO, aparecía una noticia que viene al hilo de aquello que les comentaba el otro día. Al menos, en este caso, la publicación de la fotografía (o mejor dicho, la actitud del tipo que la tomó, y la del resto de pasajeros que esperaban en el andén y se abalanzaron, teléfono en mano, sobre el cadáver) ha molestado al público americano.

Desde luego, la escena del atropello de un hombre en el metro resulta light comparada con lo que a veces se recrea en el cine. Pero hay una diferencia fundamental, más importante que el contenido en sí: Una cosa ha ocurrido realmente; la otra, se finge. Muchos no hacen distinciones entre ficción y realidad. Convertidos en espectadores permanentes, colocan al mismo nivel las dos cosas.

A mí, lo real me impresiona. No puedo evitarlo: Ha sucedido en algún sitio. No se trata de una recreación. Da vértigo pensar que un hombre ha muerto en ese preciso momento que se nos muestra grabado o en fotografía.

Publicaciones como la citada en el artículo de El MUNDO me parecen obscenas, pornográficas, un verdadero ataque a la intimidad (que al fin y al cabo, no hay momento más íntimo en la vida que el de la muerte). Sólo resultan aceptables en casos justificados, en circunstancias concretas.

En fin, pasemos a algo más interesante. Me ha gustado mucho este artículo de Nilay Patel en CCN. Les resalto sólo un par de párrafos (háganme el favor de leerlo entero):

"Interesting dramas regularly unfold on Twitter. Last year the terrorist group Al-Shabaab gained notoriety for setting up a Twitter account. More recently, the Twitter accounts of Israel Defense Forces and Hamas began a war of words as the two sides began fighting each other on the ground. Human tragedy turned into theater on the Internet.

The episode drew scrutiny from Congress, with seven Republican members of the House calling on the FBI to shut down Hamas' Twitter account. "Allowing foreign terrorist organizations like Hamas to operate on Twitter is enabling the enemy," said Rep. Ted Poe, R-Texas. He continued, "The FBI and Twitter must recognize sooner rather than later that social media is a tool for the terrorists."

Actually, Congress can't tell Twitter what to do under the First Amendment, but the company will face increasing scrutiny as its user base grows — and for the level of control it can exert over free speech in a private platform."

Por último, recuérdenme que incluya en el "Manual de Estilo Ad Edictum", ése que les comentaba el otro día que estaba preparando, lo que cuenta Arcadi Espada sobre la condescendencia para con los lectores. Más de una vez he pensado lo que dice la editora de Pinker al leer blogs del sector, que están escritos para niños.

Buenos días.

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