martes, 27 de marzo de 2012

¿Para qué sirven las leyes anti-SPAM (Vol. II)?

En la línea de la resolución comentada ayer, tenemos esta otra (E/00639/2011), que parece un episodio de Big Bang Theory.

El señor C.C.C. , que probablemente tiene un doctorado en física y está muy interesado en la Teoría de Cuerdas, recibe un correo electrónico de un conocido en el que le ofrece juegos de ordenador antiguos. Muy molesto por esa intromisión en su intimidad, ya que el remitente ha sido incluido recientemente en su lista de archi-enemigos,  se informa en diversos blogs sobre la LOPD y el procedimiento de denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos.

Por supuesto, presenta un escrito de 50 páginas (sin contar los documentos adjuntos), en el que se remonta a los orígenes del derecho a la intimidad y el nacimiento de Internet.
El denunciado, por su parte, alega lo siguiente:

“1. La dirección de correo del denunciante a la que se remitió la comunicación comercial citada, figura en su base de datos de COMPRA-VENTA, ya que el titular de la misma le compró un JUEGO de 2ª mano.
2. Aporta copia de un justificante de CORREOS, de un envío realizado con fecha 9 de mayo de 2010, en el mismo figuran los datos del denunciante como destinatario y los datos de F.F.F. como remitente.

3. Así mismo, manifiesta que tanto él como el denunciante forman parte de tres foros conocidos sobre ordenadores antiguos.”

La AEPD, que nuevamente tenía unas ganas locas de archivar las actuaciones, nos obsequia con un argumento de lo más chapucero:

"En este caso, procede resaltar lo relativo a la posibilidad de oponerse a la recepción de comunicaciones electrónicas y en definitiva la posibilidad de cursar la baja.

Por ello, y a fin de evitar dudas razonables sobre la existencia de consentimiento en la remisión de los correos comerciales, usted puede utilizar el procedimiento de oposición para la recepción de comunicaciones comerciales (ex art. 22.1 LSSI) para no recibir nuevos envíos comerciales, pudiendo dirigirse a esta Agencia Española de Protección de Datos si su petición no fuera atendida aportando la documentación acreditativa de haber solicitado la oposición.
De la documentación que consta en el expediente no ha quedado acreditado que la oposición a recibir comunicaciones comerciales se haya realizado a la dirección  G.G.G.. que es desde donde se envió el spam de contenido comercial.
Por tanto no se ha infringido la LSSI”

El texto completo se encuentra aquí.

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