miércoles, 18 de enero de 2012

Sobre la sentencia del Opus Dei

En el post de hoy, no les voy a ofrecer un análisis exhaustivo del tratamiento de datos religiosos, ni de la reciente Sentencia del Tribunal Supremo de 10 de Noviembre de 2011 (también conocida como Sentencia del Opus Dei). Tan sólo quiero llamarles la atención sobre un aspecto que me parece fundamental para entender por qué no se aplica la LOPD a determinados sistemas de almacenamiento de datos en soporte papel y a otros sí. Verán, aquí entre nosotros, hay una directiva comunitaria, que por lo que parece nadie se va a leer antes de que la deroguen, que dice lo siguiente en su considerando 27:

(27) Considerando que la protección de las personas debe aplicarse tanto al tratamiento automático de datos como a su tratamiento manual; que el alcance de esta protección no debe depender, en efecto, de las técnicas utilizadas, pues la contrario daría lugar a riesgos graves de elusión; que, no obstante, por lo que respecta al tratamiento manual, la presente Directiva sólo abarca los ficheros, y no se aplica a las carpetas que no están estructuradas; que, en particular, el contenido de un fichero debe estructurarse conforme a criterios específicos relativos a las personas, que permitan acceder fácilmente a los datos personales; que, de conformidad con la definición que recoge la letra c) del artículo 2, los distintos criterios que permiten determinar los elementos de un conjunto estructurado de datos de carácter personal y los distintos criterios que regulan el acceso a dicho conjunto de datos pueden ser definidos por cada Estado miembro; que, las carpetas y conjuntos de carpetas, así como sus portadas, que no estén estructuradas conforme a criterios específicos no están comprendidas en ningún caso en el ámbito de aplicación de la presente Directiva;"

Por eso, la Sentencia del Opus Dei no resulta contradictoria con aquella otra famosa de los Libros Bautismales. Lean si no el Fundamento de Derecho 4º de la primera de ellas:

"En este caso los datos a que se refiere el recurso, como resulta de la carta dirigida por la Entidad religiosa a la recurrente, antes citada, en la que refiere a los datos "...que se conservan de usted...", son obviamente y en primer lugar, el nombre y apellidos de la persona interesada y además, como se indica en dicha carta, las fechas de su petición de admisión, de su incorporación definitiva y de su baja en la Entidad religiosa recurrente.

Es claro que nos encontramos ante un fichero, en el amplio sentido de la LOPD y Directiva 95/46 /CE, pues la información que se recoge está constituida por datos personales, especialmente protegidos además, de acuerdo con el artículo 7 LOPD, por afectar a las creencias religiosas, y está también presente la nota o elemento de organización, como se demuestra, como indica el Abogado del Estado en su escrito de oposición al recurso, por el hecho de que habiendo solicitado la interesada información sobre sus datos en poder de la Entidad religiosa, estos datos fueron localizados y la información fue facilitada, sin que conste, ni la Entidad religiosa haya alegado siquiera, que fuera precisa adicional información u otros datos distintos al nombre y apellidos para acceder a la información de que se trataba.

Esta característica de tratarse precisamente de un conjunto organizado de datos es lo que permite afirmar la presencia de un fichero de datos personales, en los términos del artículo 3.b) LOPD , a diferencia de lo ocurrido en los casos citados por la Entidad recurrente, que se refieren a los Libros de Bautismo, los cuales no fueron considerados por esta Sala del Tribunal Supremo como ficheros de datos, porque como razonaba la sentencia de 19 de septiembre de 2008 (recurso 6031/2007), los datos personales no están recogidos en dichos Libros de Bautismo como un conjunto organizado, tal y como exige el artículo 3.b) de la LOPD , sino que se trata de una pura acumulación de datos, "...que comporta una difícil búsqueda, acceso e identificación en cuanto no están ordenados ni alfabéticamente, ni por fecha de nacimiento, sino sólo por las fechas de bautismo, siendo absolutamente necesario el conocimiento previo de la Parroquia donde aquel tuvo lugar..."

Conclusión: En el caso del Opus Dei, se determina que hay fichero porque el sistema de organización de los datos permite el acceso a los mismos conociendo únicamente el nombre del afectado. En el supuesto de los Libros Bautismales, esto no es posible. Por ello, los Magistrados del Supremo determinan que se trata de una acumulación de datos que no queda incluída dentro del ámbito de aplicación de la Directiva 95/46/CE y, por extensión, de nuestra LOPD. Se puede o no se puede compartir esta opinión, pero el razonamiento tiene base jurídica.

6 comentarios:

María Loza dijo...

Totalmente de acuerdo, qué bien se explica Ud. Un plcer leerla

Mery dijo...

Excelente post!
Me ha aclarado algunas dudas que tenia al respecto... Como dice María, lo explica fenomenal!
Un abrazo y siga ilustrandonos XD
@meryglezm

David González Calleja dijo...

Discrepo con lo de que se puede o no compartir la opinión: o se comparte o se yerra. Es un asunto clarísimo, si no se tratara del Opus sino de un club de fútbol nadie habría relacionado ambas sentencias.

Un saludo.

fjavier_sempere dijo...

Yo es que en esa sentencia del TS no creo mucho, pq echa cierto tufillo...

Y como ya dije en el twitter, a mi me dieron el papelito sin ningún esfuerzo desproporcionado. A un ordenador entró la asistenta del cura -una señora jubilada muy maja- y diciendo mi nombre y apellidos lo sacó e imprimió.

Por cierto, esa sentencia tiene una pequeña curiosidad, pero la dejaremos para otro momento.

Ad Edictum dijo...

Gracias a todos por sus comentarios.

Este tema del tratamiento de datos por parte de la Iglesia Católica me parece muy interesante, sobre todo por la inquina que despierta en algunos.

Además, me hace mucha gracia , después del éxito obtenido, en un primer momento, ante la AEPD, decidieron cancelar su matrimonio religioso al amparo de la lopedé.

Tengo intención de publicar un post más detallado al respecto.

Unknown dijo...

Como ya le comenté, mi primer trabajo del master ha sido sobre los libros bautismo y he llegado a la misma conclusión. Si el criterio de ordenación fueran los nombres y apellidos de los bautizados creo que estaríamos hablando de fichero... otra cosa sería anotación marginal o ejercicio del Derecho de cancelación, solicitado habría que ponderar Libertad Religiosa Vs. Protección de datos.

Tema interesantísimo.

@Setelaw