viernes, 30 de diciembre de 2011

Intimidad y Justicia

San Agustín escribió que un estado sin Justicia no se diferencia en nada de una banda de ladrones. Bueno, él no utilizó el término "estado", ya que, como saben, éste es un hallazgo semántico que corresponde a Maquiavelo. Sin embargo, sus palabras no dejan de ser ciertas después de tantos años y tantos cambios en la organización política de nuestras sociedades.

Aunque sea muy difícil definir qué es la Justicia, y no voy a recurrir a definiciones clásicas, creo que todos coincidiremos en que implica tanto premiar los méritos como castigar lo incorrecto. Por eso, a veces decimos que "es de Justicia" que se reconozca a tal o cual persona su valía.

Ser justo no equivale siempre a castigar, sino a hacer lo correcto en cada situación. Cada vez más, en países de nuestro entorno, se habla de Justicia Social para referirse a las políticas que intentan mitigar desigualdades o permitir a las minorías integrarse. Es muy discutible, desde luego, pero para muchos resulta justa la discriminación positiva que obliga a reservar un determinado numero de plazas para minorías étnicas, o a nombrar a mujeres para ocupar puestos directivos.

Compartamos o no estas ideas, no podemos negar que la Justicia comprende otros valores, como la igualdad (ante la ley y de oportunidades), la dignidad o la honestidad, e implica la comprensión de las motivaciones y circunstancias de los otros.

En esto sí estaremos de acuerdo: todos los sistemas penales reconocen atenuantes y eximentes. Quien mata en defensa propia no debería recibir el mismo trato que quien lo hace para heredar una cuatiosa suma de dinero, con premeditación y alevosía. A un débil mental (expresión que siempre me ha encantado y que utilizo cada vez con más frecuencia) no se le puede exigir la misma responsabilidad que a aquél que conoce las consecuenias de sus actos.

Cuando se aplica rigurosa y literalmente la ley, sin tener en cuenta todas las circunstancias, se corre el riesgo de actuar injustamente. Pero atención: Justicia no significa perdonar. El perdón, o en términos penales, el indulto, aparece como excepción una vez que "se ha hecho justicia".

Les diré algo que quizás les escandalice: No comparto la opinión de que las penas deban orientarse a la reinserción o la reeducación. Éstas pueden ser elementos accesorios y deseables, pero no forman parte de la Justicia. El castigo sí, y por ello constituye un fin en sí mismo. Si se prima la reinserción sobre el castigo, tendremos la sensación de que el criminal "no ha recibido lo que merece", como se suele decir.

También contribuye a la impunidad del delincuente no mostrar que la Justicia se ha hecho, no dar la adecuada publicidad al proceso y a la sentencia, sobre todo, si ello se hace por respeto a los derechos del castigado. No pretendo que el castigado pierda todos sus derechos civiles, sino que la Justicia sea completa. La Justicia no es sólo un valor jurídico. Tiene un componente moral que sobrepasa la aplicación formal de las leyes. Si alguien roba y se le castiga por ello, ¿puede exigir que nadie se entere de lo que ha hecho porque el delito forma parte de su esfera íntima? ¿puede pedir que nadie más le juzgue porque ya ha sido juzgado y condenado por un juez "profesional"?

Ésta es una actitud un poco cínica. Imaginemos que un individuo roba en una tienda, y el dueño le descubre: "Oiga, Usted es un ladrón". "Disculpe, pero no tiene derecho a llamarme ladrón en voz alta delante de todo el mundo. Si soy o no un ladrón, es un asunto personal que no le interesa a nadie, y en cualquier caso, quien debe decir si he robado o no es un Juez".

Es la misma hipocresía que se ampara en derechos fundamentales para ocultar lo malo y lo vergonzoso de una conducta. Un acto no deja de ser deshonesto porque su autor pague una multa o pase determinados años en prisión. Quien mata y cumple su pena, que generalmente no llega a 30 años, no deja de ser un asesino, porque la honradez no es un formalismo. La sociedad que reduce la Justicia a una cuestión procesal va camino de convertirse en una banda de ladrones.

2 comentarios:

Mery dijo...

Excelente post madrugador.

Coincido con usted en la conclusión final.

Un abrazo

María (@meryglezm)

Ad Edictum dijo...

Gracias por su comentario. Me alegra que coincida conmigo en un tema tan polémico.