viernes, 30 de diciembre de 2011

Atraco a las tres

Les invito a leer la resolución R/02348/2011. Les va a parecer de lo más interesante.

Lo primero que les sorprenderá es que el procedimiento se refiere a unas actuaciones inciadas de oficio en 2006, en relación a hechos acaecidos dos años antes. En concreto, se investiga una denuncia presentada por un particular y que se refiere a hechos ya publicados en un artículo de la revista “Mercado del Dinero”. En él, se informaba de la aparición de diversa documentación de clientes del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, S.A. en un contenedor de basuras de una céntrica calle de Madrid.

Se trataba de documentación relativa a trámites de gestión hipotecaria de los que se encargaba una empresa contratada por el BBVA para llevar a cabo dichas tareas. Esta empresa sufrió un robo en sus oficinas, que fue denunciado el mismo día que se produjo. Supongo que la historia les suena. Pero créanme, en esta resolución, descubrirán elementos novedosos.

El colaborador de la publicación que encontró la documentación en la calle, intentó extorsionar al BBVA, motivo por el fue denunciado. Debemos resaltar que esto se produjo después de la aparición del artículo en "Mercado de Dinero", sin que esta entidad participara de ninguna forma, cuando el extorsionador ya no formaba parte de su plantilla.

Monsieur le Directeur, acordó suspender el procedimiento sancionador, en cumplimiento del art. 7 del Real Decreto 1398/1993, hasta que recayera resolución judicial. La sentencia firme que se comunica en 2011 a la AEPD y se reproduce en parte en el documento de la Agencia, se pronuncia en los siguientes términos:

"Se declara probado que el acusado (…), mayor de edad y sin antecedentes penales, en su condición de Director de “Extraconfidencial.com”, con ánimo de lucro, contactó en tres ocasiones con C.C.C., empleado del BBVA del área de comunicación e imagen, teniendo lugar dos de ellas a finales de mayo y principios de junio del año 2.006. En Ia última reunión, que tuvo lugar el día 1 de junio de 2.006 y fue grabada sin conocimiento del acusado, este exigió a C.C.C. que se comprometiera, en nombre del BBVA, bien al pago de la cantidad de 72.000 euros o, alternativamente, a Ia contratación de espacios publicitarios en la revista “ “Extraconfidencial.com” por el mismo importe, a cambio de la entrega de una serie de expedientes con datos de carácter personal de clientes del BBVA que obraban en su poder, manifestándole que en el caso de no ser atendido dicho requerimiento procedería a iniciar las acciones pertinentes ante la Agenda Española de Protección de Datos, por Ia pérdida por parte del BBVA de dichos expedientes, con vulneración de las normas de guarda, custodia y seguridad de documentos, así como a la publicación de esta noticia en la revista “ Extraconfidencial.com” con la consiguiente repercusión mediática, que resultaría perjudicial para la credibilidad del BBVA. El acusado, con Ia finalidad de presionar y apremiar al BBVA, para que aceptara su propuesta envió distintos correos electrónicos a C.C.C., informándole del contenido de Ia reunión que habla mantenido con H.H.H., empleado de la Agencia Española de Protección de Datos y de las sanciones que podrían imponerse al BBVA por dicha Agencia por el extravío de documentación confidencial.

El origen de que dichos documentos llegaran a poder del acusado se encuentra en una sustracción acaecida en el mes de agosto del año 2.004 en la sede de la Gestoría Cibergestión Hipotecaria, S.L., entidad que prestaba servicios de gestión hipotecaria al BBVA, sustracción que fue denunciada en su día, sin que conste que el acusado participara en dicha sustracción ni tuviera conocimiento de la misma.

Así las cosas, el acusado viendo que su requerimiento no habla sido satisfecho envió un sobre a la Agencia Española de Protección de Datos que fue recepcionado el 15 de junio de 2.006, conteniendo en el mismo 17 folios relativos a los mencionados expedientes, iniciándose por la Agencia Española de Protección de Datos el procedimiento sancionador núm. PS/00125/2006 contra BBVA."

La Agencia Española de Protección de Datos, creo que con buen criterio, archivó la denuncia presentada contra el BBVA y Cibergestión Hipotecaria, su encargado del tratamiento. El argumento que da es que hay una setencia judicial firma que determina que los documentos fueron robados, y de acuerdo al artículo 7 del citado Real Decreto 1398/1993, "los hechos declarados probados por resolución judicial penal firme vinculan a los órganos administrativos respecto de los procedimientos sancionadores que sustancien".

Concluye Monsieur le Directeur: "Así habiendo quedado acreditado, de acuerdo con el contenido de la citada sentencia, que Cibergestión fue objeto de una sustracción y que la misma fue denunciada, no procede imputar a Cibergestión infracción alguna del art. 9 y 10 de la LOPD, procediendo el archivo de las presentes actuaciones frente a la citada entidad."

Creo que a más de unos les parecerá injusta esta resolución por apartarse de criterios mantenidos anteriormente por la Agencia. A mí, me parece que lo injusto es fomentar conductas que promueven la extorsión amparándose en los derechos fundamentales.

2 comentarios:

Pedro dijo...

Interesante. Me parece que la Agencia hizo bien.

Lo que llama la atención es que, conociéndose la extorsión, no se detuviese y enchironase de por vida al extorsionador.

Me imagino que me dirás, honorable Ad Edictum, que eso es un delito distinto de la presunta falta denunciada ante la Agencia y que por eso no se puede actuar contra el individuo, etc...

Y eso es lo que, como ciudadano, me fatiga y desanima sobre el sistema judicial y penal.

Ad Edictum dijo...

Como siempre, gracias por su comentario. Aquí tiene su casa (virtual).

En este caso, creo que se abrieron actuaciones penales contra el sujeto que extorsionaba al banco. Por eso, el procedimiento ante la AEPD quedó en suspenso hasta que se resolviera el asunto ante los tribunales penales. Eso sí, no sé qué determinó la sentencia penal, ni si se le castigó o no como merecía.

En fin, es lo que tenemos....Un saludo.

Ad Edictum