lunes, 24 de octubre de 2011

Anonymous contra la pornografía infantil

Las noticias sobre ataques informáticos se han puesto de moda.

Hace unas semanas vivimos expectantes la captura del tipo que robó las fotos del culo de la Johansson en perspectiva caballera. Por cierto, resultó ser un treintañero sin conocimientos informáticos especiales, que se dedicaba a buscar información personal de los famosos en revistas y redes sociales, para luego probar respuestas a la pregunta secreta de sus cuentas de correo. No se pierdan el vídeo de la CNN donde explica por qué y cómo lo hizo. A mí, me ha conmovido.

En los últimos días, nos hemos levantados con varios canales de Yotube hackeados. El más sonado fue el de Barrio Sésamo. El último, el de Microsoft.

A este auge de la crónica hacker, que recoge el testigo de la sección de sucesos, caída en desgracia en nuestros periódicos, como la taurina, por cursilería políticamente correcta, han contribuido en gran medida las acciones organizadas con el colectivo Anonymous. Criticado por unos, idealizado por otros, Anonymous es, probablemente, el grupo hacktivista con mayor repercusión mediática y capacidad organizativa en estos momentos.

Su último ataque ha sido contra el mayor servidor de pornografía infantil de la red Tor, conocida por ser utilizada por los rebeldes egipcios para organizar las protestas contra Mubarak. Anonymous ha conseguido eliminar más de 40 webs relacionadas con la pornografía infantil, entre ellas, el sitio denominado “Lolitia City”, que contenía más de 100GB de fotografías y vídeos de menores.

Tras hacer público el ataque, el grupo ha colgado datos de cuentas de correo de 1.589 usuarios, supuestos pedófilos.

No voy a ser yo quien se rasgue las vestiduras porque se filtren estos datos, como tampoco lamento que aparezcan en los periódicos los nombres y las fotografías de criminales confesos. Determinados actos no sólo son ilegales, sino también inmorales, y es legítimo que la sociedad los conozca y los juzgue fuera de los tribunales. Sobre todo, frente al derecho al olvido, frente a la reinserción una vez cumplida la pena, existe el derecho al recuerdo y a la memoria de las víctimas.

4 comentarios:

Marketing Positivo dijo...

Anonymous tumba webs pederastras. Así dicho la verdad es que suena bien. Pero luego llega el matiz "cuentas de correo de 1.589 usuarios, supuestos pedófilos". Supuestos, oiga.
La Justicia, así con mayúscula, se equivoca con cierta periodicidad. ¿Anonymous garantiza el derecho a una justa defensa o van a aplicar la pena de muerte digital sin derecho a apelación?
Miedito me da.

Ad Edictum dijo...

Don Jesús: Gracias por su comentario.

Si me permite, le voy a responder en mi siguiente post. Mientras tanto, ¡¡cuídese la fiebre!!

gihsoft dijo...

a veces hay que centrarse en lo importante, si desbaratan una red de hijos de p. que publiquen sus mails no me parece mal, seguramente por algo estaban en el servidor ;), digo.
Y a Don Jesús que se mejore pronto.

Mery dijo...

Excelente post.... y coincido con ud en la reflexion final... frente al derecho al olvido de los delincuentes, esta el derecho al recuerdo de las victimas.