miércoles, 26 de octubre de 2011

El derecho a castigar

En mi último post, trataba de pasada dos temas distintos que merecen un análisis más amplio del que yo puedo darles, y que Don Jesús bosquejó en un comentario.

El primero se refiere a la postura que deben adoptar la sociedad y el derecho con respecto al delincuente.

El segundo enlaza con algo incluso más complejo: la obediencia al derecho, o mejor dicho, la justificación de la desobediencia al mismo.

El derecho penal moderno, a diferencia del Código de Hammurabi, promueve la reinserción social. El fin último de la pena no es el castigo del criminal, sino que éste acabe manifestando comportamientos socialmente aceptados.

Resultado de tal idea es el trato exquisito que se da al autor de un crimen, al que se tiene que proteger de la prensa, de la familia de la víctima, de la crítica de la sociedad, del insulto y de la vejación por lo que ha hecho: Como no tuvo cariño de pequeño, pega a las mujeres. Como tiene una familia desestructurada, mata a una deficiente mental tras violarla…Quizás, él no tiene la culpa; quizás “es rebelde porque el mundo lo hizo así”. ¡Cómo vamos a llamarlo asesino, cómo vamos a publicar su foto en un periódico, cómo vamos a mandarlo a la cárcel de por vida, cómo vamos a pasarlo por el garrote…Es inhumano! Esas cosas, no son propias de países civilizados, dirán Ustedes.

Por supuesto, estas afirmaciones vienen sustentadas por el determinismo más crudo, que en definitiva, y aplicado en términos extremos, conduce a librar al delincuente de toda responsabilidad jurídica (y moral). Ahí tienen Ustedes la Ley del Menor. Que les aproveche.

No voy a extenderme citando a los clásicos, entre otras cosas, porque como Proust, escribo en la cama, y no me apetece levantarme, con el frío que hace, a buscar un libro de San Agustín. Sin embargo, no me resisto a soltarles tres ideas sobre  el argumento filosófico más significativo en contra de estas teorías: Resulta difícil mantener que alguien pueda llegar a considerarse libre, sin hacerse responsable de sus actos. Desde el punto de vista estrictamente moral, no jurídico, aceptar lo contrario supone privar de dignidad al hombre, convertirlo en poco más que una mascota: Si se elude la responsabilidad, actitud muy cómoda, se desemboca en una tutela, en una minoría de edad permanente, en una pérdida de la capacidad de obrar.

Por ello, aceptar la responsabilidad es también el modo más consciente de ejercer la ciudadanía, más incluso que la opción del que cumple estrictamente la ley, la opción del Eichmann de turno. El buen ciudadano toma la decisión consciente de obedecer o no, y acepta las consecuencias de sus actos. Por supuesto, no cumplir una ley no ha de tomarse a la ligera. Es lo que diferencia al Rafita de la Señora Rosa Parks.

Aquí enlazamos con la justificación de las acciones de grupos como Anonymous, que se consideran a sí mismos activistas. Podría extenderme más sobre el tema y analizar si su conducta se incluye en alguna de las formas de desobediencia al derecho “toleradas” por las sociedades democráticas de nuestro entorno (que las hay: la objeción de conciencia es una de ellas), o bien supone un intento de arrebatar al Estado el monopolio de la violencia (entendiendo por tal el ejercicio de la fuerza con la finalidad de hacer cumplir leyes aprobadas por los cauces establecidos). Podría, pero lo voy a hacer.

En cualquier caso, la disidencia, aunque nos moleste y no la compartamos, no tiene por qué hacernos temblar. En todas las sociedades, existen conflictos de intereses entre los distintos grupos que la forman. No podemos equiparar legalidad con legitimidad, y excluir cualquier modo de participación política que se aleje de los cauces ortodoxo, siempre que sea pacífica. Todo tiene un límite.

En fin, en respuesta al comentario de Don Jesús, les diré que cuando ayer hablaba de “supuestos” pedarastas, lo hacía en sentido irónico, como burla de la prensa rosa, donde todos son presuntos, como el jamón.

A mí, en el caso concreto del que hablábamos, no me caben muchas dudas de las preferencias sexuales de que quien entra en una web llamada Lolita City y se registra como usuario. Y desde luego, “supuesto” no es un adjetivo que utilicen las noticias (americanas) que leí para escribir el post. EEUU, país que impone la dictadura brutal y absurda de lo políticamente correcto para determinados comentarios, en lo que se refiere a pornografía infantil, y a la delincuencia en general, se muestra tajante.

Ni reinserción social, ni leches. Como saben, en muchos Estados existe la pena de muerte, y se invita a la familia de la víctima a presenciar el acto. No voy a decirles que me agrade. Pero tampoco me repugna. Lo acepto como otra forma de entender el “derecho a castigar” que no tiene que ser necesariamente peor que la de nuestro país.

Como casi siempre ocurre, en el caso de la publicación de bases de datos y noticias que incluyen nombres de pedarastas, existen diversos bienes jurídicos que merecen protección y que entran en conflicto. Por un lado tenemos, claro está, el derecho del pedófilo que ha cumplido su pena a una segunda oportunidad. Por otro, el derecho de las víctimas a que no se olvide lo que ha pasado, a poder echárselo en cara al delincuente. No crean que niego el derecho a la reinserción del delincuente. Lo que no me parece de recibo es que se imponga a base de  humillar a la víctima y privarla de la posibilidad exponer ante el resto de los miembros de la sociedad lo que ha pasado. La reinserción tiene que pasar por asumir lo que se ha hecho, no por borrarlo. Un delito no desaparece cuando se ha cumplido la pena. Por más que uno se empeñe, ha existido.

Sé lo que están pensando: Que aquí he metido en el mismo saco al condenado y al imputado, que existe la presunción de inocencia, y sobre todo, que hay que evitar que la prensa se ensañe con alguien que luego resulta no ser culpable. En este caso, también existe un conflicto de intereses:  El imputado que se sienta ofendido por un artículo de prensa o el que piense que se le injuria y calumnia, dispone de diversos mecanismos legales para defender su derecho, entre otras, el derecho de rectificación que surgió en Francia precisamente para luchar contra la difamación y la difusión de rumores injuriosos que hacía la prensa escrita.

La vida en sociedad implica la aceptación de estos conflicto, y también, por qué no, tomar partido por uno u otro bando, actuando en conciencia.

lunes, 24 de octubre de 2011

Anonymous contra la pornografía infantil

Las noticias sobre ataques informáticos se han puesto de moda.

Hace unas semanas vivimos expectantes la captura del tipo que robó las fotos del culo de la Johansson en perspectiva caballera. Por cierto, resultó ser un treintañero sin conocimientos informáticos especiales, que se dedicaba a buscar información personal de los famosos en revistas y redes sociales, para luego probar respuestas a la pregunta secreta de sus cuentas de correo. No se pierdan el vídeo de la CNN donde explica por qué y cómo lo hizo. A mí, me ha conmovido.

En los últimos días, nos hemos levantados con varios canales de Yotube hackeados. El más sonado fue el de Barrio Sésamo. El último, el de Microsoft.

A este auge de la crónica hacker, que recoge el testigo de la sección de sucesos, caída en desgracia en nuestros periódicos, como la taurina, por cursilería políticamente correcta, han contribuido en gran medida las acciones organizadas con el colectivo Anonymous. Criticado por unos, idealizado por otros, Anonymous es, probablemente, el grupo hacktivista con mayor repercusión mediática y capacidad organizativa en estos momentos.

Su último ataque ha sido contra el mayor servidor de pornografía infantil de la red Tor, conocida por ser utilizada por los rebeldes egipcios para organizar las protestas contra Mubarak. Anonymous ha conseguido eliminar más de 40 webs relacionadas con la pornografía infantil, entre ellas, el sitio denominado “Lolitia City”, que contenía más de 100GB de fotografías y vídeos de menores.

Tras hacer público el ataque, el grupo ha colgado datos de cuentas de correo de 1.589 usuarios, supuestos pedófilos.

No voy a ser yo quien se rasgue las vestiduras porque se filtren estos datos, como tampoco lamento que aparezcan en los periódicos los nombres y las fotografías de criminales confesos. Determinados actos no sólo son ilegales, sino también inmorales, y es legítimo que la sociedad los conozca y los juzgue fuera de los tribunales. Sobre todo, frente al derecho al olvido, frente a la reinserción una vez cumplida la pena, existe el derecho al recuerdo y a la memoria de las víctimas.

martes, 18 de octubre de 2011

Una resolución que lo tiene todo

En tan sólo 9 páginas, la Resolución R/01490/2011 trata los siguientes temas:

1º. Ejercicio del derecho de acceso por persona distinta del interesado. En este caso, un padre divorciado solicita el acceso a determinados escolares de su hijo menor de edad, aportando, para justificar su petición, una sentencia en la que se determina que ejerce la patritia potestad sobre el niño de forma conjunta con la madre:

"En el supuesto aquí analizado, antes de entrar en el fondo del asunto, esto es, si el derecho de acceso fue atendido o no, hay que señalar que, aunque el reclamante es el padre no custodio del menor cuyo datos se solicitan, la sentencia aportada le atribuye la patria potestad compartida por ambos progenitores, por lo que ambos tienen el mismo derecho a conocer los datos sobre el menor."

2º. Legitimación para recurrir las resoluciones de procedimientos sancionadores de la AEPD. Supongo que esta parte responde a alguna alegación hecha por el padre:

"En el mismo sentido se ha manifestado la SAN 27/5/2010: "quien denuncia hechos que considera constitutivos de infracción de la legislación de protección de datos carece de legitimación activa para impugnar en vía jurisdiccional lo que resuelva la Agencia.(...) La razón es, en sustancia, que el denunciante carece de la condición de interesado en el procedimiento sancionador que se puede incoar a resultas de su denuncia. Ni la Ley Orgánica de Protección de Datos ni su Reglamento de desarrollo le reconocen esa condición.(...) El argumento crucial en esta materia es que el denunciante, incluso cuando se considere a sí mismo "víctima" de la infracción denunciada, no tiene un derecho subjetivo ni un interés legítimo a que el denunciado sea sancionado".

Aplicando la doctrina pacífica del Tribunal Supremo, conforme a la cual “la denuncia no convierte al denunciante en titular de un derecho subjetivo ni de un interés personal o legítimo que hubiera de traducirse en un beneficio o utilidad”.(STSS. De 23/06/1997, 22/12/1997, 14/07/1998, 2/03/1999, 26/10/2000, 30/01/2001, 15/07/2002, 28/02/2003 y 06/03/2003); la circunstancia de haber presentando el actual reclamante la denuncia no le otorga por sí mismo la condición de persona interesada."

3º. Contenido del derecho de acceso. Como ha indicado la Agencia en varias resoluciones, este derecho no puede ejercitarse frente a documentos concretos, sino en relación a los datos relativos al interesado que se estén tratando. Es decir, la LOPD no ampara la solicitud de fotocopias de documentos o de acceso a los mismos, sino que se conozca que información se incluye en ellos relativa a una persona:

"El derecho de acceso es un derecho que concede al interesado la posibilidad de comprobar si se dispone información sobre uno mismo y conocer el origen del que procede, la existencia y finalidad con la que se conserva. Así, el derecho de acceso previsto en la LOPD consiste en obtener información de los datos personales de base registrados en los términos indicados en el artículo 29.3 anteriormente trascrito, pero no ampara el acceso a documentos concretos, ya que dichos documentos pueden contener información relativa a terceras personas.

Ello con independencia de que otra normativa ampare la obtención de dicha documentación, como podría ser, en este caso, entre otras, la de educación. Las reclamaciones en estos supuestos se deberán dirigir a las instancias competentes.

La solicitud del reclamante se centra, como él mismo manifiesta, no sólo en los datos personales del hijo menor de edad, sino en copias de diversos documentos e informes sobre la evolución del niño en los que podrían constar datos de terceros.

En consecuencia, en el presente expediente se analiza únicamente el derecho de acceso a los datos personales de su hijo menor de edad amparados en la LOPD como ya se ha señalado anteriormente."

En fin, que se leen Ustedes esta resolución y ya han hecho un Máster Lopedé. Buenas noches.

lunes, 17 de octubre de 2011

Una prostituta china

Hace unos días, el Gobierno chino anunciaba su intención investigar la difusión de rumores o noticias falsas en redes sociales, calificándolos de “tumores malignos” que dañaban la estabilidad social. Los autores de este delito pueden ser castigados con 10 días de prisión y multa de hasta 500 yuans (equivalentes a unos 80 $), penas que ya han sido impuestas en algunas ocasiones.

Este anuncio se produce poco después de que se descubriera que la joven prostituta que relataba sus experiencias laborales en Weibo, una de las redes sociales más populares en China, y que llegó a alcanzar más de 250.000 seguidores, era un hombre.

Se trataba del editor de un suplemento cultural, casado, de 31 años, traductor de novelas del oeste en sus ratos libres. Al parecer, sólo quería hacerse famoso en Internet, o sea, que le leyeran.

En el perfil falso que había creado, contaba que tenía 22 años, que negociaba con su cuerpo desde los 15 y que había atendido a más de 3.000 clientes. Y claro, con tan sugerente tarjeta de visita, a nadie le extrañó que las prendas literarias que soltaba la supuesta veinteañera fueran propias de una novela francesa del XIX.

La policía comenzó a interesarse por el microblog cuando su autor publicó en él una lista de clientes, obviamente falsa, que incluía a personalidades del país. Localizó el punto desde el que se conectaba con un teléfono móvil, y entró en su domicilio en el momento justo en el que colgaba el que fue su último post. Me imagino que su señora se quedaría a cuadros (porque cuando uno escribe un blog en el que finge ser una puta, como norma general, no le dice nada a su mujer).

Como escribió Karl Marx en El 18 Brumario de Luis Napoleón, la historia siempre se repite dos veces, una como tragedia, y otra como comedia (y cito de memoria, no esperen que me levante a estas horas a buscar el libro). Así que, ya lo ven: Internet nos ha traído la segunda edad de oro del panfleto y el libelo, de la publicación bajo pseudónimo, pero con un toque kitsch que no tenía en la época de SIEYÈS. No les voy a negar que me encanta.

Buenas noches.

viernes, 14 de octubre de 2011

Una profesora de New Jersey

Una profesora de New Jersey, Viki Knox, se ha hecho famosa por colgar en su perfil de Facebook comentarios en contra de la homosexualidad. La página no se encuentra disponible en estos momentos, probablemente porque, tras recibirse las primeras quejas, la autora decidió retirarla voluntariamente.

Al parecer, las frases que tanto revuelo han levantado describían la homosexualidad como una perversión, como un pecado que ha existido desde el inicio de la creación, y que se extiende como el cáncer. No hacía mención a ningún “pecador” concreto, ni alentaba a la violencia contra los homosexuales.

Sin embargo, esta opinión, manifestada públicamente en Facebook, se ha considerado suficiente para solicitar al centro en el que trabaja la profesora que abra una investigación al respecto. También se pide su dimisión. Cómo no.

La envidiable “Primera Enmienda” de la Constitución americana garantiza la libertad de expresión en términos amplísimos. Todas las críticas lanzadas a Ms. Knox comienzan reconociéndole tal derecho. No obstante, añaden, este tipo de comentarios, en un docente, resultan especialmente graves: Los educadores son los encargados de moldear y formar a los jóvenes. Esto incluye hacerles sentirse apoyados en su tendencia, y saber que no hay nada malo es ser LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual o Transexual). Manifestarse públicamente en contra de la homosexualidad podría contravenir las políticas anti-bulling de los centros educativos.

Recientemente, en Estados Unidos se ha aprobado una ley para frenar el acoso en centros educativos a raíz del suicidio de un joven estudiante de la Universidad de Rutgers. Éste, homosexual, fue grabado con la cam de un ordenador por su compañero de habitación mientras mantenía relaciones sexuales con otro hombre. Ya se pueden imaginar lo que hizo con el vídeo.

Desde luego, las redes sociales aumentan exponencialmente las posibilidades de que un pequeño cabrón, sólo o en compañía de otros, atormente a un compañero de clase. Pero no se engañen: Estas conductas no se deben a que la víctima sea homosexual, sino a que los autores, dentro y fuera de la red, son unos sociópatas (que es como hay que llamarlos ahora). La culpa no es de los padres, ni del entorno, ni de la eduación que reciben. Trasladar la responsabilidad a los profesores, y especialmente, criminalizar cualquier comentario sobre la homosexualidad olvidando a otros colectivos que son también objeto de abusos, sólo sirve para convertir Internet en la isla de “El Señor de las Moscas”.

¡Caray, estoy sembrada! Buenas noches.

jueves, 13 de octubre de 2011

Noticias de interés

Cómo hace bastante tiempo que, por motivos de salud, no he podido dedicarles a Ustedes la atención que se merecen, he decidido dedicar este post a hacer un recopilatorio de noticias relevantes. Vamos con ello:

1. Se ha inscrito el Código Tipo de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA) relativo al fichero de “Automóviles de Pérdida Total, Robos e Incendios”. Desde luego, se trata de un Código Tipo con un ámbito de aplicación un reducido, pero teniendo en cuenta la complejidad del sector, se comprende que no haya sido posible, o no se haya querido, preparar un documento más amplio. De todas formas, UNESPA ya había inscrito un Código Tipo para el Fichero Histórico de Seguros del Automóvil en el año 2000.

Comprobarán al leer el nuevo Código Tipo de UNESPA, que si mi memoria no me falla, es el segundo que se acepta desde la aprobación del nuevo reglamento, que no se trata de una simple repetición de los artículos de la LOPD. Ya no se admiten estos Códigos Tipos que no aportaban ninguna obligación específica o adicional para el sector al que se aplican. Los nuevos Códigos Tipos son manuales de uso del fichero/ficheros a los que se aplican, y permiten conocer de forma bastante exhaustiva el flujo de datos que se produce en los mismos (éste, incluso, recoge un diagrama en su página 10).

La Nota de Prensa de la AEPD se encuentra disponible aquí, y el texto completo del Código Tipo del fichero de “Automóviles de Pérdida Total, Robos e Incendios, aquí.

2. Los tribunales franceses nos regalan una nueva sentencia relativa a robo de datos por un empleado. Una sociedad francesa contrató a una persona con conocimientos de mandarín para abrir mercado con clientes asiáticos. Poco tiempo después, la trabajadora negoció su salida de la empresa de forma amistosa, y no se fue con las manos vacías, ya que se llevó una copia de los ficheros de clientes y proveedores. La sociedad se enteró del robo al informarle sus clientes asiáticos que la antigua trabajadora se había puesto en contacto con ellos ofreciendo la venta de las bases de datos sustraidas. Más información sobre esta sentencia aquí.

3. Los sitios web expedia.fr, hotels.com y tripadvisor.fr han sido demandados ante los tribunales franceses por difundir información que conduce a error sobre las disponibilidades reales de habitaciones en distintos establecimientos, y por ofrecer ofertas engañosas a los usuarios de sus webs. Más información aquí.
4. Al otro lado del Atlántico, las compañías aéreas Southwest y American Airlines han decidido emprender una batalla similar contra las páginas webs que facilitan a los pasajeros que vuelan frecuentemente programas informáticos para gestionar sus millas. Alegan las mismas razones que ya se han expuesto en otros supuestos de screen scraping:

- Problemas de seguridad derivados de que un tercero acceda a los datos de los pasajeros.
- Las repetidas peticiones de datos que estas webs realizan a los sites de las aerolíneas retardan el servicio de éstas a sus viajeros.
- Compartir el usuario y la contraseña con un tercero viola las normas de uso del programa de puntos.
- No se dispone de personal suficiente para controlar qué están haciendo estas webs en las páginas de las aerolíneas o qué están ofreciendo a sus clientes.

Más información aquí.

5. En 2010, la Agencia Española de Protección de Datos publicó su informe sobre cumplimiento de la LOPD en hospitales, que se consideró poco fiable porque se basaba en las respuestas dadas por distintos centros sanitarios a una serie de preguntas, sin que el personal de la Agencia realizara ningun comprobación presencial.

Diversos centros recibieron un buen día una carta, que decía provenir de la Autoridad de Protección de Datos, y en la que se les remitía a un formulario electrónico, al que debían acceder con un nombre de usuario y una contraseña, que también figuraban en la misiva.

Pues bien, de aquellos polvos, estos lodos. No responder al requerimiento de la AEPD le ha costado al Sanatorio San Jorge de Alcoy 3000  €. Monsieur le Directeur considera que esta conducta constituye una infracción leve, tipificada en el art. 44.2.b) de la LOPD:

"No proporcionar la información que solicite la Agencia Española de Protección de Datos en el ejercicio de las competencias que tiene legalmente atribuidas, en relación con aspectos no sustantivos de la protección de datos”.

Si no se lo creen, léanlo aquí. Como diría Rockefeller: "¡Tomaaaaa Moreno!"