lunes, 12 de septiembre de 2011

Adelanto de la próxima Jornada sobre Redes Sociales

En primicia, sólo para lectores de Ad Edictum, les adelanto parte del contenido de la próxima jornada que organizaremos sobre redes sociales.

Uno de los casos que analizaremos es el de la sociedad francesa Zlio, condenada por los comentarios despectivos hacia un cliente que uno de sus directivos realizó a través de una cuenta personal de twitter. Se trata, como habrán podido imaginar, de una sentencia de los tribunales galos, pero las conclusiones del juez que conoce del asunto resultan de gran interés.

La historia comienza de una forma que a muchos de Ustedes, aquellos que asesoren empresas dedicadas a desarrollos informáticos, les resultará familiar.

En 2007, Zlio, empresa especializada en la creación de tiendas on-line, contactó la sociedad Référencement.com, experta en posicionamiento en Internet. Se firmó un contrato de prestación de servicios de optimización SEO, en el que se acordaba un precio de 35.000 €.

Zlio, cumpliendo lo previsto en el acuerdo, pagó la mitad de dicha cantidad con carácter previo al inicio de los servicios. Sin embargo, se negó a hacer efectivo el resto del precio, al considerar que no se habían cumplido los resultados previstos en el contrato.

Antes de que el asunto llegara a los tribunales, Jérémie Berrebi, el creador de Zlio, que además es un blogger y una figura de cierta relevancia entre los internautas franceses, se desquitó con los servicios de Référencement.com a través de su cuenta de twitter.

Référencement.com presentó una demanda contra Zlio en la que, además de reclamar la cantidad adeudada con intereses, acusó a esta última sociedad de haber iniciado una campaña en Internet para denigrar su imagen, prevaliéndose de la reputación en los medios sociales de Jérémie Berrebi.

Berrebi, es cierto, había realizado comentarios despectivos sobre Référencement.com, pero se alegó que se trataba de opiniones personales, realizadas en perfiles privados, no corporativos, que no podían atribuirse a Zlio.

El Tribunal falló a favor de la demandante en todas sus peticiones. Zlio no sólo tendrá que pagar la cantidad requerida en concepto de pago de servicios e intereses, sino que se verá obogada a:

- Retirar todos los cometarios denigratorios realizados por Barrebi (que recordemos fueron hechos en perfiles personales).
- Costear la publicación de la sentencia en tres periódicos, a elección de Référencement.com.
- Publicar la sentencia, igualmente, en aquellos medios en los que se realizaron comentarios despectivos de la demandante.

Moraleja: Las redes sociales, aunque lo parezcan, no son tertulias de café. Si Ustedes ocupan puestos de responsabilidad en una empresa, piensen dos veces las consecuencias de cada frase antes de pulsar el botón de "Tweet", y eviten temas polémicos que probablemente acabarán en los tribunales. En este caso, unos comentarios desafortunados complicaron una demanda de reclamación de cantidad que podría haberse resuelto de forma menos gravosa para la empresa finalmente condenada si Barrebi se hubiera ahorrado su opinión en Twitter.

Para más información sobre este asunto, les recomiendo la noticia publicada por Le Nouvel Observateur al respecto y el texto completo de la resolución completa en Legalis.

Buenas noches.

2 comentarios:

Mery dijo...

Como siempre un gran post!

Gracias por compartir sus conocimientos en la materia, y sobre todo... la exclusiva ;-)

Un abrazo

María

Osete dijo...

Qué fina es la línea de lo público y lo privado. Son conceptos que a día de hoy están en plena reescritura puesto que hay comentarios privados que por tener "cierta relevancia" pasan a ser públicos. A mi el fallo del juez me parece más que curioso, dado que es lo mismo que si yo tengo una mala experiencia con un resturante y lo pongo en un blog, ahh claro, que en este caso mi relevancia en internet es baja. Este concepto, junto con el de notoriedad parecen estar teniendo una nueva dimensión,voy a intentar escribir algo en mi blog (qué dificil es ser blogero, trabajador y padre) sobre la notoriedad en twitter de cómo se sigue a gente que no se conoce como si fueran mesías y cómo se manipula el exceso de información, se copia, no se cita y como un remitente de información de terceros puede ser considerado una eminencia en esto de las redes sociales (intentaré poner orden en las ideas y escribir algo). Por todo lo demás, tenga un muy buen día.