jueves, 21 de julio de 2011

Sobre el control de las redes sociales por el Gobierno chileno

Por fin, mi salud me permite dedicarles la atención que se merencen como Lectores Premium de Ad Edictum. No obstante, como tampoco estoy para tirar cohetes, el post de hoy será breve.

No sé si han leído Ustedes las noticias publicadas sobre la vigilancia que lleva a cabo el Gobierno de Chile en redes sociales. Al parecer, la Secretaría de Comunicaciones ha puesto en marcha un plan para identificar los comentarios que se hagan en Internet sobre la administración de Sebastián Piñera. Lo justifican diciendo que quieren estar en sintonía con el ciudadano y saber sus preocupaciones.

No piensen que el escándalo ha saltado por una filtración. No hay nada de secreto en este proyecto. Han sacado un concurso público, adjudicado a la empresa Brandmetricel pasado 25 de abril,  por un costo anual de 14.388.000 pesos + IVA. Si quieren saber más sobre esta empresa y sobre el tipo de mediciones que realiza, les recomiendo este artículo.

Vivimos tiempos en los que cualquiera con cuenta en twitter es un Gandhi potencial. Parece lógido que el Gobierno se preocupe por conocer la opinión pública que se está formando en la red para así poder actuar en consecuencia. El de Chile ha hecho lo mismo que haría una empresa privada preocupada por su reputación on-line. Y lo ha presentado a los ciudadanos como algo natural. Sin embargo, como cabía esperar, la medida no ha gustado.

Les destaco algunas críticas que ha hecho la Presidenta del partido de la oposición, Carolina Tohá. Aunque cargadas de demagogia, estas palabras sirven para reflexionar sobre el futuro le espera a las redes sociales, cuando se prioriza sin límite la libertad de expresión, y se fomenta una falsa sensación de anonimato y "aquí todo vale":

Monitorear los contenidos en las redes sociales le da al gobierno una posibilidad de control sobre los movimientos ciudadanos equivalente a lo que hubiera sido años atrás monitorear todo lo que se imprimía en las imprentas y la distribución que se daba a los folletos, panfletos e informativos de las organizaciones sociales. Incluso en el caso que el gobierno no pretenda dar un uso abusivo a esta información, el sólo hecho que realice y anuncie este monitoreo tiene un efecto inhibitorio en las forma en que las personas se expresan en la web”.

No estaría de más que empezásemos a darnos cuenta de que lo que se escribe en Facebook o Twitter queda ahí: Puede ser consultado por terceros.

¡Bendita inhibición! ¿Es necesario que un Gobierno monitorice lo que se dice en estas plataformas para que pensemos antes de dar a "enter"? No les digo que esté de acuerdo con lo que va a hacer Piñera, pero si los contenidos se encuentan a la vista de todos, tampoco esperarán que el Gobierno cierre los ojos.

Este tema merece que lo analicemos con mayor detalle. Por hoy, tendremos que dejarlo aquí.

Buenas noches.

2 comentarios:

Mery dijo...

No conocia lo que pretenden / estan haciendo en cuanto a la vigilancia en redes sociales.
Si coincido con usted en que parece mentira que se tengan que leer estas noticias para que la gente se de cuenta de que lo que se escribe, ahi queda y es publico, y creo que volvemos a la principal raiz del problema en cuestiones de privacidad .... la CONCIENCIACION!!!!!
Saludos y buen puente!

Nostromo dijo...

Bueno, parece que el Gran Hermano nunca se fué. Ya los ingleses hace unos años montaron ECHELON:http://es.wikipedia.org/wiki/ECHELON
Espero que esto de una idea más global del problema de fondo, que tiene muchas aristas.