domingo, 14 de noviembre de 2010

Diferencia entre revocación del consentimiento y derecho de cancelación

La Agencia explica magistralmente en su informa jurídico 35/2010 la diferencia entre revocación del consentimiento y derecho de cancelación. Veamos lo que dice:

"La Ley Orgánica 15/1999 que exige, con carácter general, el consentimiento del interesado para el tratamiento y cesión de datos, permite, igualmente, la revocación del mismo, esto es, que el interesado pueda exigir el cese en el tratamiento de sus datos mediante su pura y simple manifestación de voluntad, al disponer en su artículo 6.3 “El consentimiento a que se refiere el artículo podrá ser revocado cuando exista causa justificada para ello y no se le atribuyan efectos retroactivos.” De la misma manera el artículo 11.4 establece que “El consentimiento para la comunicación de los datos de carácter personal tiene también un carácter de revocable.”

Este derecho de revocación, debe ser diferenciado del derecho de cancelación a que hace referencia el artículo 16.2 de la Ley Orgánica 15/1999 y conforme al cual “Serán rectificados o cancelados, en su caso, los datos de carácter personal cuyo tratamiento no se ajuste a lo dispuesto en la presente Ley y, en particular, cuando tales datos resulten inexactos o incompletos.”

Así el derecho de cancelación se encuentra vinculado al incumplimiento por parte del responsable del fichero, en este caso, el titular de la página web, de los principios consagrados en el artículo 4 de la Ley Orgánica 15/1999, en particular los de actualización, exactitud y conservación de los datos, aunque la rectificación o cancelación puede proceder de la conculcación de cualquiera de los principios enumerados en dicho artículo. La revocación del consentimiento, por el contrario, no implica un incumplimiento por parte del responsable, no obstante, debe tenerse en cuenta que si el interesado revoca el consentimiento para el tratamiento de sus datos, su mantenimiento supondrá una vulneración de lo dispuesto en dicha Ley Orgánica, al conservarse éstos sin respetar los principios en ella establecidos.

Siendo supuestos diferentes con fundamentos diferentes, el artículo 31.2 del Reglamento aclara que la revocación no supone el ejercicio del derecho de cancelación al señalar ”En los supuestos en que el interesado invoque el ejercicio del derecho de cancelación para revocar el consentimiento previamente prestado, se estará a lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre y en el presente reglamento."

De esta manera el procedimiento a seguir no es el contenido en los artículo 31 y siguientes del Reglamento, sino el previsto en el artículo 17 de la misma norma que dispone lo siguiente:

"1. El afectado podrá revocar su consentimiento a través de un medio sencillo, gratuito y que no implique ingreso alguno para el responsable del fichero o tratamiento. En particular, se considerará ajustado al presente reglamento el procedimiento en el que tal negativa pueda efectuarse, entre otros, mediante un envío prefranqueado al responsable del tratamiento o la llamada a un número telefónico gratuito o a los servicios de atención al público que el mismo hubiera establecido.

No se considerarán conformes a lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, los supuestos en que el responsable establezca como medio para que el interesado pueda manifestar su negativa al tratamiento el envío de cartas certificadas o envíos semejantes, la utilización de servicios de telecomunicaciones que implique una tarificación adicional al afectado o cualesquiera otros medios que impliquen un coste adicional al interesado.”

En el número tercero de dicho precepto, y a diferencia de lo previsto para el derecho de cancelación que no requiere comunicación alguna al interesado, se establece la posibilidad de que afectado solicite la confirmación el cese del tratamiento, en cuyo caso el responsable “deberá responder expresamente a la solicitud.”

En cuanto a los efectos de la revocación se expresan en el número segundo del artículo 17 que señala “El responsable cesará en el tratamiento de los datos en el plazo máximo de diez días a contar desde el de la recepción de la revocación del consentimiento, sin perjuicio de su obligación de bloquear los datos conforme a lo dispuesto en el artículo 16.3 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre.”"

De acuerdo a lo que acabamos de leer, el interesado tiene las siguientes posibilidades para que un responsable de fichero deje de tratar su datos:

1º. El derecho de cancelación, vinculado al incumplimiento por parte del responsable del fichero de los principios de calidad de datos recogidos en el art. 4 de la LOPD. No olvidemos que este mismo artículo prevé la "cancelación de oficio" por parte del responsable, sin necesidad de que la inste el afectado.

2º. El derecho de oposición, que puede ejercerse en tres supuestos: Cuando los datos se tratan sin consentimiento del interesado (por ejemplo, provienen de fuentes accesibles al público), cuando los datos se destinan a fines publicitarios y cuando el tratamiento tenga por finalidad la adopción de una decisión referida al afectado y basada únicamente en un tratamiento automatizado de sus datos de carácter personal.

3º. La revocación del consentimiento, que no es un derecho del interesado (y por tanto no se puede solicitar su tutela ante la Agencia), y que sigue un procedimiento específico que se regula en el art. 17 del RLOPD. Dicho precepto no exige respuesta formal por parte del responsable del fichero, salvo que el interesado lo solicite expresamente.

Supuesto práctico 1: Un cliente que ha otorgado su consentimiento en el momento de la celebración del contrato para recibir publicidad, cambia de idea ¿Qué debe hacer: ejercer el derecho de oposición o revocar el consentimiento?

Supuesto práctico 2: Como responsable del fichero, recibo una petición en la que, utilizando el modelo de ejercicio de derecho de cancelación de la web de la AEPD, en realidad, lo que se me solicita, es la revocación del consentimiento (ya que los datos tratados no son inexactos ni incorrectos, ni incumplen el resto de principios del art. 4 de la LOPD). ¿Qué hago: respondo al interesado que se ha equivocado de cauce, deniego el ejercicio del derecho de cancelación, o simplemente, no contesto? ¿Si reclama en tutela, la Agencia lo admitirá?

Espero que Monsieur le Directeur se decida a preparar folletos informativos donde oriente a los ciudadanos en la elección de la más adecuada entre todas las posibilidades que la LOPD pone en sus manos, que son muchas. También sería deseable que facilitara a los responsables de fichero modelos de respuesta tipo para hacer frente a las distintas peticiones que pueden recibir de los interesados.

2 comentarios:

Osete dijo...

En qué jaleos se meten nuestros amigos del gabinete jurídico de la Agencia.

Del escrito a mi me llama mucho la atención lo siguiente:

"Este derecho de revocación, debe ser diferenciado del derecho de
cancelación a que hace referencia el artículo 16.2 de la Ley Orgánica 15/1999 y conforme al cual “Serán rectificados o cancelados, en su caso, los datos de carácter personal cuyo tratamiento no se ajuste a lo dispuesto en la presente Ley y, en particular, cuando tales datos resulten inexactos o incompletos.”

Y me pregunto yo, ¿uno no llevará, según el caso, al ejercicio del otro? Si yo revoco el consentimiento de mis datos para fines distintos de la relación negocial, y ésta se termina, ¿no deberá cancelar los datos el responsable?.

En fin, una de tantas.

Ad Edictum dijo...

Pues sí, Don José Ignacio. Efectivamente, son tres cosas (oposición, revocación, cancelación) que terminan en lo mismo: El bloqueo del dato.

Y esto sin contar con la cancelación de oficio. No olvidemos que la cancelación no es sólo un derecho, sino un procedimiento por el que el responsable cesa en el uso de los datos (art. 5 RLOPD).

Daría risa si no nos jugáramos multas de 60.000 euros por un bórreme Usted ese dato.