lunes, 9 de agosto de 2010

La objeción de conciencia de las personas jurídicas (II)

Dedicaré este post a hacer algunas aclaraciones sobre lo que les comentaba ayer sobre Google y las clínicas abortistas.

Ciertamente, cada compañía es libre de elegir a sus anunciantes y a sus empresas colaboradoras. No obstante, hay que tener en cuenta que esa libertad tiene dos límites. El primero porviene de las normas que tratan de evitar acuerdos entre compañías líderes en un determinado sector que afecten a la competencia. El otro son las normas del ordenamiento jurídico, no relacionadas con la competencia, y que sin constituir un delito económico o fiscal pueden incumplirse al elegir una opción de negocio. Por ejemplo: normas antirracismo o antidiscriminación, normas que protegen la igualdad de trato a personas con discapacidad, etc...

Sin conocer demasiado el asunto, creo que lo que se planteaba en relación a Google y las clíncias abortistas no puede incluirse en ninguno de los dos supuestos que he mencionado:

1º. Habría que discutir si afecta a la competencia y al libre mercado que no se incluya ningún anuncio de un sector concreto (no es que se estuviera favoreciendo a unas clínicas respecto a otras; es que directamente se excluye la referencia al sector).

2º. Tendríamos que determinar qué ley se incumple al no incluir estos anuncios. En otras palabras, para que hubiera un incumplimiento por parte de Google debería haber una obligación expresa o implícita de insertar anuncios de estas clínicas.

Como les decía, yo no conozco bien el tema, y mi reflexión de ayer no iba dirigida en este sentido, sino un punto más allá: Aceptemos que hay un incumplimiento de la normativa vigente por parte de Google. En el caso concreto de la ley del aborto, se ha abierto un debate similar que hubo en su momento en relación al servicio militar obligatorio. Hay médicos y farmacéuticos que defienden su derecho a la objeción de conciencia frente a la posibilidad de practicar el aborto o de vender medicamentos abortivos en determinadas circunstancias. Mi pregunta es si este derecho también podría tenerlo una persona juríca, una empresa privada como Google. Es decir, ¿Google podría alegar "motivos de conciencia" para no incluir anuncios de clínicas abortistas, aunque eso supusiera incumplir la normativa vigente?

1 comentario:

Osete dijo...

ahora sí, mucho más claro.