jueves, 1 de julio de 2010

La AEPD permite que el empresario controle el uso de Internet por parte de los trabajadores

Encontrarán interesante la resolución de archivo de actuaciones del expediente E/03490/2009, que se refiere a un supuesto de despido disciplinario por uso abusivo de Internet y de herramientas informáticas. El trabajador despedido presenta una denuncia ante la Agencia, alegando que la empresa había llevado a cabo de “modo subrepticio” una auditoria informática en el ordenador que se le había asignado, con las siguientes irregularidades: “No había ningún tipo de prohibición en el uso privativo de Internet, no se había avisado ni solicitado permiso al comité de empresa ni a él y se rastrearon las páginas web accedidas por él sin su conocimiento ni consentimiento”.

La empresa denuncia basa su defensa en dos argumentos:

1º. En el momento en que los trabajadores se incorporan a la plantilla de la empresa, se les hace entrega del documento "Manual de Acogida", de lectura obligatoria y que, entre otras informaciones, contiene las Normas Internas relativas a los Sistemas de Información (apartado 5.3.2) que describen las facultades de control y auditoría sobre los Sistemas de Información. Este manual se encuentra así mismo disponible en la intranet de la compañía.

2º. La Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de septiembre de 2007 determina que el artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores habilita al empleador para controlar los medios de comunicación electrónicos que en cada caso asigne a sus empleados para el desarrollo de sus funciones, siempre que se les haya informado previamente de dicha posibilidad. En el caso de las herramientas informáticas, no resultan de aplicación las garantías del art. 18 de dicho Estatuto, y por lo tanto, no es necesaria la presencia de los representantes sindicales en los registros de equipos informáticos. Además, el procedimiento de auditoría se efectuó a nivel general en todos los equipos de la empresa, y con el objeto no sólo de detectar posibles anomalías en la utilización de los medios puestos a disposición de los empleados, sino también de revisar la seguridad del sistema.

La Agencia archiva las actuaciones, concluyendo lo siguiente:

En el presente caso, la operativa de contratación de FONT SALEM implica facilitar a los trabajadores un Manual de Acogida que recoge las revisiones en torno al uso de los soportes informáticos, así como la posibilidad de realización de auditorias a tales efectos. Por tanto, FONT SALEM no sólo se encontraba legitimada, de acuerdo a la jurisprudencia vista y a lo determinado por el artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores, a realizar actuaciones de control sobre los ordenadores proporcionados a los trabajadores, que no olvidemos que se instauran como una herramienta de trabajo, y no como un efecto personal del profesional, sino que realizó las oportunas previsiones en cuanto al uso de los mismos, que si bien, como se ha visto, se ven sometidas a un margen de actuación privada reconocido como hábito social, también encuentran limitado su alcance de acuerdo tanto al Manual de Acogida referenciado, como por lo considerado tanto jurisprudencial como doctrinalmente. Por lo anterior, hemos de determinar que la intervención en el ordenador facilitado por la empresa al afectado, no supone como tal, una actividad infractora de la normativa en materia de protección de datos, ni afectación de la intimidad del afectado, como se ha reconocido, en lo que afecta a éste punto, tanto en el proceso seguido ante el Juzgado de lo Social nº 5 de Valencia, como por las previsiones jurisprudenciales existentes.”

Pueden leer el texto completo de la resolución aquí, donde encontrarán el texto que se utilizó para informar a los trabajadores del uso permitido de las herramientas informáticas.

1 comentario:

alfonso dijo...

Te reitero mi opinión que ya conoces, tolerancia al uso pero con límites marcados por la empresa. Sin límites en caso de despido, el recuros de suplicación esta abierto...