miércoles, 21 de enero de 2009

Primeras consecuencias de la Sentencia del Supremo de 19 de Septiembre de 2008

Ya les he comentado en otros post la Sentencia del Tribunal Supremo relativa a la cancelación de datos en Libros Bautismales. En ella, se determina que los Registros de Bautismo mantenidos por la Iglesia Católica no constiyen ficheros en el sentido en que define tal término el art. 3 de la LOPD, y además, como tratamiento manual, queda excluido del ámbito de aplicación de la ley.

Aunque la Agencia ha anunciado su intención de presentar incidente de nulidad frente a la sentencia, por ahora, debe acartarla. Es lo que ha hecho en la resolución de archivo de actuaciones
E/00284/2008.

En este caso, una persona denuncia a la Real Parroquia de San Mauro y San Francisco por no haber registrado como ficheros los Libros de Bautismo, Libros de Confirmación, Libros de Matrimonio y Libros de Defunción.

Notarán Ustedes cierto retintín de Monsieur le Directeur cuando, en el Fundamento Jurídico III, indica:

"Sin embargo, recientemente, la sentencia de 19 de septiembre de 2008 del Tribunal Supremo recaída en el recurso de casación 6031/07, interpuesto por Arzobispado de Valencia, ha marcado un cambio del criterio mantenido hasta el momento en esta materia al declarar nula la sentencia de la Audiencia Nacional de fecha 10 de Octubre de 2007 citada en el párrafo anterior, al señalar que los razonamientos que la Audiencia Nacional hace para considerar los Libros de Bautismo ficheros en los términos definidos en el art. 3.b), de la LOPD no pueden ser aceptados. Esto es así, dado que el art. 3.b) de la LOPD nos define fichero como:

"todo conjunto organizado de datos de carácter personal, cualquiera que fuera la forma o modalidad de su creación, almacenamiento, organización y acceso".

A partir de esta definición, la Audiencia Nacional había estimado que los datos que reputa como de carácter personal, son al menos el nombre y apellidos del bautizado y el hecho mismo del bautismo, que están recogidos en los Libros de Bautismo, con arreglo a los criterios preestablecidos que permiten su tratamiento, considerando la expedición de una partida de bautismo, como una forma de tratamiento de los datos personales.

Sin embargo, el Tribunal Supremo considera que "no cabe aceptar que esos datos personales estén recogidos en los Libros de Bautismo como un conjunto organizado tal y como exige el art. 3.b) de la LO 15/99, sino que son una pura acumulación de éstos que comporta una difícil búsqueda, acceso e identificación en cuanto no están ordenados ni alfabéticamente, ni por fecha de nacimiento, sino sólo por las fechas de bautismo, siendo absolutamente necesario el conocimiento previo de la Parroquia donde aquel tuvo lugar, no resultando además accesibles para terceros distintos del bautizado, que no podrían solicitar ajenas partidas de bautismo."

Establece el Tribunal Supremo que "… debemos concluir que los Libro de Bautismo no constituyen ficheros en los claros y específicos términos en que se consideran tales por la LO 15/99(art. 3.b), recogiendo igualmente la definición de estos plasmada en el art. 2 de la Directiva 94/46 CE".

Continúa diciéndonos que "El ámbito de aplicación de la citada Ley Orgánica viene definido en su artículo 2.1 que establece que la misma será de aplicación a los datos de carácter personal registrados en soporte físico que los haga susceptible de tratamiento, lo que no ocurre por las razones expuestas con los Libros de Bautismo, en estricta aplicación del citado art. 3.b de la LO 15/99."

En conclusión, siguiendo el criterio marcado por la Sentencia del Tribunal Supremo (STS) citada en los párrafos anteriores y confirmada en la STS de 14 octubre de 2008, los Libros de Bautismo, y por extensión los de Confirmación, Matrimonio y Defunción no constituyen ficheros en los términos en que se consideran por la Ley O. 15/1999 y además, tampoco cabe estimar aplicable el art. 4.3 de la citada Ley, relativo a la exactitud y veracidad en cada momento de los datos, motivo por el que se instaba la anotación marginal en los Libros de la Iglesia."

En fin, los Libros de Defunción ni siquiera contienen datos de carácter personal. No habría estado demás aclararlo....

Buenas noches.

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