domingo, 28 de diciembre de 2008

El tratamiento de datos con fines históricos (II)

Como recordarán, el viernes a las tres de la madrugada les estaba contando el régimen jurídico aplicable a los tratamientos de datos con fines históricos, cuando me entró el sueño. Por ello, tuve que interrumpir mi relato justo cuando iba a explicarles la regulación que recibe este tipo de tratamientos en el RLOPD.

Comprendo la tensión con la que habrán vivido las últimas horas. Pues bien, dejen de morderse las uñas, porque hoy podrán leer el desenlace de tan interesante post.

El nuevo reglamento dedica un artículo especificamente al tratamiento de datos con fines históricos, estadísticos y científicos:

"Artículo 9.
Tratamiento con fines estadísticos, históricos o científicos.

1. No se considerará incompatible, a los efectos previstos en el apartado 3 del artículo anterior, el tratamiento de los datos de carácter personal con fines históricos, estadísticos o científicos.

Para la determinación de los fines a los que se refiere el párrafo anterior se estará a la legislación que en cada caso resulte aplicable y, en particular, a lo dispuesto en la Ley 12/1989, de 9 de mayo, Reguladora de la función estadística pública, la Ley 16/1985, de 25 junio, del Patrimonio histórico español y la Ley 13/1986, de 14 de abril de Fomento y coordinación general de la investigación científica y técnica, y sus respectivas disposiciones de desarrollo, así como a la normativa autonómica en estas materias.

2. Por vía de excepción a lo dispuesto en el apartado 6 del artículo anterior, la Agencia Española de Protección de Datos o, en su caso, las autoridades de control de las comunidades autónomas podrán, previa solicitud del responsable del tratamiento y conforme al procedimiento establecido en la sección segunda del capítulo VII del título IX del presente reglamento, acordar el mantenimiento íntegro de determinados datos, atendidos sus valores históricos, estadísticos o científicos de acuerdo con las normas a las que se refiere el apartado anterior."

Desde la aprobación del nuevo reglamento, parece claro que el tratamiento de datos con fines históricos:
  • Sólo podrá realizarse al amparo de lo establecido en el Título VII de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, que es el dedicado al patrimonio documental y bibliográfico y de los archivos, bibliotecas y museos.
  • Requerirá autorización de la Agencia estatal o autonómica. El propio reglamento establece el procedimiento para solicitarla en sus artículos 157 y 158, en los que se determina el contenido del la solicitud, el plazo máximo de duración del procedimiento y el efecto positivo de la falta de resolución expresa transcurrido el mismo.

Les destacaré dos artículos de la Ley de Patrimonio Histórico.

En primer lugar, el artículo 49 donde se describe qué se entiende por documento y las categorías de documentos que forman parte del Patrimonio Histórico.

"Artículo 49.

1. Se entiende por documento, a los efectos de la presente Ley, toda expresión en lenguaje natural o convencional y cualquier otra expresión gráfica, sonora o en imagen, recogidas en cualquier tipo de soporte material, incluso los soportes informáticos. Se excluyen los ejemplares no originales de ediciones.

2. Forman parte del patrimonio documental los documentos de cualquier época generados, conservados o reunidos en el ejercicio de su función por cualquier organismo o entidad de carácter público, por las personas jurídicas en cuyo capital participe mayoritariamente el Estado u otras Entidades públicas y por las personas privadas, físicas o jurídicas, gestoras de servicios públicos en lo relacionado con la gestión de dichos servicios.

3. Forman igualmente parte del patrimonio documental los documentos con una antigüedad superior a los cuarenta años generados, conservados o reunidos en el ejercicio de sus actividades por las entidades y asociaciones de carácter político, sindical o religioso y por las entidades, fundaciones y asociaciones culturales y educativas de carácter privado.

4. Integran asimismo el patrimonio documental los documentos con una antigüedad superior a los cien años generados, conservados o reunidos por cualesquiera otras entidades particulares o personas físicas.

5. La Administración del Estado podrá declarar constitutivos del patrimonio documental aquellos documentos que, sin alcanzar la antigüedad indicada en los apartados anteriores, merezcan dicha consideración.”

Como ven, para que la información mantenida por un particular pueda considerarse Patrimonio Histórico, tiene que tener una antigüedad mínima de 1oo años, por lo que difícilmente se encontrarán datos de carácter personal en ella. Es en las Administraciones Públicas donde la conservación de datos con fines históricos puede tener cierto interés...Aunque ya saben... Entre que se decide solicitar la autorización de la Agencia y que pasa el plazo del 158 RLOPD para que Monsieur Directeur responda, los titulares de los datos tratados habrán fallecido y los documentos no quedarán sometidos a la normativa de protección de datos.

En segundo lugar, y en cuanto al acceso a los datos de carácter personal históricos, el art. 57.1 de la Ley de Patrimonio Histórico determina lo siguiente:

“Artículo 57.

1. La consulta de los documentos constitutivos del patrimonio documental español a que se refiere el artículo 49.2 se atendrá a las siguientes reglas:

Con carácter general, tales documentos concluida su tramitación y depositados y registrados en los archivos centrales de las correspondientes entidades de derecho público, conforme a las normas que se establezcan por vía reglamentaria, serán de libre consulta a no ser que afecten a materias clasificadas de acuerdo con la Ley de Secretos Oficiales o no deban ser públicamente conocidos por disposición expresa de la Ley, o que la difusión de su contenido pueda entrañar riesgos para la seguridad y la defensa del Estado o la averiguación de los delitos.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, cabra solicitar autorización administrativa para tener acceso a los documentos excluidos de consulta pública. Dicha autorización podrá ser concedida, en los casos de documentos secretos o reservados, por la autoridad que hizo la respectiva declaración, y en los demás casos, por el jefe del departamento encargado de su custodia.

Los documentos que contengan datos personales de carácter policial, procesal, clínico o de cualquier otra índole que puedan afectar a la seguridad de las personas, a su honor, a la intimidad de su vida privada y familiar y a su propia imagen, no podrán ser públicamente consultados sin que medie consentimiento expreso de los afectados o hasta que haya transcurrido un plazo de veinticinco años desde su muerte, si su fecha es conocida, o, en otro caso, de cincuenta años, a partir de la fecha de los documentos.”

Piensen en ello. Yo me voy, que mañana trabajo.

sábado, 27 de diciembre de 2008

El tratamiento de datos con fines históricos (I)

Nadie parece haberse dado cuenta del mayor despropósito de las resoluciones de la Agencia sobre cancelación de datos en partidas bautismales: El tratamiento de datos históricos constituye una excepción al principio de cancelación. Ya les comenté en otro post que coincido plenamente con la siguiente afirmación de la Sentencia del Tribunal Supremo de 19 de Septiembre de 2008:

"Pero es que a mayor abundamiento no cabría estimar tampoco aplicable el art. 4.3 de la citada Ley, en que se funda el acto administrativo impugnado y se confirma por la Sentencia.Ese precepto señala que los datos de carácter personal serán exactos y puestos al día de forma que respondan con veracidad a la situación actual del afectado. Pues bien, en los Libros de Bautismo no cabe apreciar ninguna inexactitud de datos, en cuanto en los mismos se recoge un dato histórico cierto, salvo que se acredite la falsedad, cual es el referente al bautismo de una persona y cuando esta solicita la cancelación de ese hecho, no está pretendiendo que se corrija una inexactitud en cuanto al mismo, sino que en definitiva está intentando y solicitando un sistema nuevo y diferente de registro de nuevos datos personales." (Fundamento Jurídico Cuarto).

Desde luego, el Supremo no pudo entrar en el análisis detallado de esta cuestión, que no estaba incluida entre las causas de casación del Arzobispado recurrente, y acabó divagando sobre la consideración de fichero de los Libros Bautismales y la exclusión de los tratamientos manuales del ámbito de aplicación de la LOPD, interpretando el artículo 2 de esta norma de acuerdo con el considerando (27) de la Directiva 95/46/CE.

Como no puedo dormirme, y me gustan los razonamientos absurdos, hoy les hablaré de los tratamientos de datos históricos en la LOPD. Ya verán, es muy curioso.

El tratamiento de datos históricos se regula, conjuntamente con el tratamiento para fines estadísticos y científicos, en los siguientes artículos:

Les llamo la atención sobre el hecho de que hasta la aprobación del RLOPD no se disponía de un procedimiento específico que permitiera solicitar autorización para la conservación de datos con estas finalidades. Los Arzobispados, en el momento en el que se produjo la campaña de ejercicio del derecho de cancelación, no disponían de ninguna norma que les indicara como obtener una declaración formal de que el tratamiento realizado en los Libros Bautismales tenía la consideración de histórico.

La LOPD articula la conservación de datos históricos como excepción al principio de calidad, que determina, por una parte que los datos deben ser exactos y puestos al día, y por otra, que se cancelarán de oficio, sin que sea necesario que solicitud del interesado, una vez hayan cumplido las finalidades para las que fueron recogidos. El art. 4.5 LOPD señala lo siguiente:

“5. Los datos de carácter personal serán cancelados cuando hayan dejado de ser necesarios o pertinentes para la finalidad para la cual hubieran sido recabados o registrados.

No serán conservados en forma que permita la identificación del interesado durante un período superior al necesario para los fines en base a los cuales hubieran sido recabados o registrados.

Reglamentariamente se determinará el procedimiento por el que, por excepción, atendidos los valores históricos, estadísticos o científicos de acuerdo con la legislación específica, se decida el mantenimiento integro de determinados datos.”

A parte de esto, la LOPD sólo se refiere a los tratamientos con fines históricos, estadísticos o científicos en otro artículo, el 11.2.e), que establece que no será preciso el consentimiento del interesado para la cesión de datos cuando ésta se produzca entre Administraciones Públicas y tenga por objeto el tratamiento posterior de los datos con fines históricos, estadísticos o científicos.

La conservación del dato como reflejo de una circunstancia concreta del pasado constituye la esencia de la información histórica, y determina una primera limitación en su tratamiento: los datos no podrán modificarse, por lo que pocos tratamientos a parte del almacenamiento del dato y el acceso a los mismos en circunstancias concretas estarán permitidos.

La segunda limitación es la temporal. Con ello, no me refiero a que existan plazos máximos de conservación, sino a que por la propia naturaleza del dato de carácter personal, su tratamiento con fines históricos dejará de estar amparado por la LOPD tarde o temprano: Los datos de carácter personal no lo son eternamente porque van referidos a personas físicas y la personalidad civil se extingue con la muerte (art. 32 del Código Civil).

Recuerden que nuestro artículo favorito del nuevo reglamento, el art. 2, excluye de su ámbito de aplicación a las personas fallecidas (apartado 4). Sin embargo, pensarán los más atentos de Ustedes, se reconoce el derecho a las personas vinculadas al fallecido a dirigirse a los responsables de los ficheros para notificar el óbito y a solicitar, cuando hubiera lugar a ello, la cancelación de los datos. ¿Se podría solicitar la cancelación de datos tratados con fines históricos?

En mi opinión, no. Si el titular no puedo hacerlo en vida, ¿que razón habría para atender la petición de una persona vinculada al finado? No se habla de una cancelación automática, sino de cancelar "cuando hubiere lugar a ello". En fin, veremos cómo lo interpreta Monsieur le Directeur si se produce algún supuesto de este tipo en el futuro. Esperemos que también tenga a bien explicarnos qué debemos entender por "persona vinculada", porque tal y como está redactado el artículo 2.4 RLOPD, cuando yo pase a mejor vida, podrá solicitar la cancelación de datos mi vecino o el mismísimo Paco.

¿Se dan cuenta? ¡Qué gran paradoja, queridos lectores! Por un lado, el dato histórico mantiene su valor con el paso del tiempo (de hecho, lo acrecienta); por otro, transcurrido un periódico de alrededor de 75 años (esperanza de vida media actual), dejaremos de aplicar la normativa sobre protección de datos....Y ahora que se ponen las cosas interesante, me entra sueño...Les termino de contar mañana.....

jueves, 25 de diciembre de 2008

Esperando al Fantasma de las Navidades Futuras

Aquí me tienen, esperando al Fantasma de las Navidades Futuras. Mientras llega, les comentaré un artículo que he leído hace poco en la Revista de la OMPI.

"Negros, creadores, engaños", de la Profesora Jane C. GINSBURG, apunta breves notas sobre el nombre de autor como marca comercial, partiendo del clásico enfrentamiento entre MAQUET y Alejandro DUMAS. ¿Se han parado a pensar en los beneficios que puede tener publicar bajo un nombre? La reputación, el reconocimiento, .... A pesar de que se demostró que MAQUET escribió como negro parte de algunas obras de DUMAS, cuando empezó a publicar por su cuenta tuvo escaso éxito.

Este artículo me plantea la duda de si existe un estatuto jurídico del negro literario (ghostwriter, como lo llaman los ingleses, tan políticamente correctos). Regular jurídicamente esta profesión o actividad resultaría un tanto difícil, ya que de lo que se trata es de pactar una renuncia a la autoría de una obra que, además, como norma general, debe permanecer en secreto.

Si se fijan, Internet ofrece nuevas posibilidades para esta vieja tradición -¿Creen que todos los famosos escriben los blogs en los que aparece su foto?- y también mejora las perspectivas de organización y venta de servicios. Por ejemplo, visiten esta web de negros literarios, que garantiza discreción para sus clientes y trato cordial para sus escritores en plantilla.

martes, 23 de diciembre de 2008

Nuevas adquisiciones

La zona de Bábara de Braganza cada vez tiene más glamour. Además de encontrarse a pocos metros de distancia dos de las mejores librerías jurídicas de Madrid, el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, cada vez abren más tiendas de moda. De hecho, la primera tienda de Marc Jacobs en España ha sustituido al antiguo concesionario de coches que había al lado de la librería Lex Nova.

El viernes me pasé por Lex Nova para comprar algunos libros, y tras babear en el escaparate de Marc Jacobs, me hice con los que aquí les comento brevemente:

- COTINO HUESO, Lorenzo (coord.): Libertad en Internet. La red y las libertades de expresión e información. Tirant Lo Blanch. Valencia, 2007. Sí, lo han adivinado. Se trata de una colección de artículos sobre Internet y su regulación. Sólo he leído el de Antoni ROIG BATALLA sobre anonimato en la red y me ha sugerido ideas muy interesantes.

- MOLES PLAZA, Ramón J.: Derecho y control en Internet. La regulación de Internet. Ariel Derecho. Barcelona, 2004. Ni es una novedad editorial ni tiene pinta de ser exhaustivo (sólo son 157 páginitas, tan sólo 4 de bibliografía). Igual me llevo una sorpresa cuando lo lea. Se preguntarán por qué me lo he comprado....Por mis tendencias compulsivas.

Buenas noches.

martes, 16 de diciembre de 2008

Videos del Congreso Nacional de Policías Tecnológicas

Como saben, últimamente me interesa la prueba electrónica. Leyendo sobre este tema, he dado con los vídeos del Segundo Congreso Nacional de Policías Tecnológicas, celebrado los pasados días 5 y 6 de noviembre en Madrid. Aunque el evento está organizado por la BSA (entidad que no cuenta con mis simpatías), las ponencias que llevo vistas me parecen interesantes.

Quizás se las comente mañana con mayor detalle. Buenas noches.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Libro del mes (Diciembre)

VARIOS AUTORES (MEGÍAS QUIRÓS, José Justo, coord.): Sociedad de la información: Derecho, libertad, comunidad. The Global Law Collection. Edictorial Aranzadi. Pamplona, 2007.

El libro de este mes está constituido por una colección de trabajos realizados en el marco del Proyecto I+D Libertad y Nuevas Tecnologías: delimitación jurídica, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia. Dicho esto, ya pueden imaganirse cuál es el nexo de unión de los artículos que incluye, que son los siguientes:
  • CABRERA CARO, Leticia: "Presentación: Por una sociedad digital sensata".
  • DE MORA QUIRÓS, Enrique V.: "De la comunidad heróica a la comunidad virtual".
  • RODRÍGUEZ PUERTO, Manuel Jesús: "Libertad y derecho en Internet: El mito del ciberespacio".
  • DÍAZ DE TERÁN VELASCO, Mª Cruz: "El desarrollo de la sociedad de la información: Pilares para su regulación".
  • MEGÍAS QUEIRÓS, José Justo: "Hacia una propiedad intelectual comunitarista".
  • VELARDE, Caridad: "La violencia en la sociedad de la Información".
Como en todos los libros colectivos, el interés y originalidad de los trabajos resulta desigual. No obstante, el conjunto alcanza un nivel de calidad más que aceptable y constituye una de las escasas (y más recientes publicaciones) sobre este tema.

Por cierto, en la misma colección, se encuentra disponible La Tercera Generación de Derechos Humanos de Antonio-Enrique PÉREZ LUÑO.

domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Qué han hecho sin mí?

He vuelto. Nada más aterrizar de Dublín, entré en la página web de la Agencia para ver cómo se las habían arreglado sin mis comentarios en este humilde blog, faro de la LOPD en el ciberespacio. Veamos las novedades más interesantes.

Con bastante retraso con respecto a la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid, Monsieur le Directeur nos informa en una nota de prensa que la Agencia está trabajando en una instrucción sobre la publicación de datos en Boletines Oficiales. No es por echarme flores (los que me conocen en carne mortal saben de mi modestia enfermiza), pero ya avisaba yo de la necesidad de regular este tema en mi post de 1 de octubre de este año.

Por otro lado, les destaco los siguientes informes jurídicos entres los últimos publicados:
  • El Informe Jurídico 575/2008 contiene una aburrida divagación sobre si el número de teléfono móvil es un dato de carácter personal o no. Como diría Pumares, sólo apto para los incondicionales del género.
  • Más sobre el artículo 2 del nuevo reglamento. Por si no les quedaban claros los límites dentro de los cuales se puede tratar el dato de persona de contacto sin que se aplique la LOPD, la Agencia vueleve sobre el tema en el Informe Jurídico 443/2008. Lo que más me sorprende es la facilidad que tiene el Gabinete Jurídico para hacer refritos de informes anteriores sin responder a la consulta que se plantea.
  • Sé que Ustedes ya lo sabían: Las empresas de un mismo grupo que reciban servicios de la central, deben firmar con ella un contrato de encargado del tratamiento (Informe Jurídico 494/2008).
  • Y dejo para el final lo más interesante. Lean con atención el Informe Jurídico 439/2008, sobre alcance del deber de informar en caso de reestructuración societaria. La Agencia reconoce la presunción de exactitud de los datos que son facilitados por el interesado en el marco de una relación contractual. Consecuencia: Si se mantiene una relación contractual con el interesado y es obligación de éste mantener actualizado sus datos de contacto (no olviden ponerlo en sus contratos, amigos), no podrá considerarse que el Responsable del Fichero incumple el deber de actualización del art. 4 LOPD en tanto la relación continúe en vigor.

Si Dios no lo remedia, mañana volveré a mi rutina de colgar un post regularmente. Buenas noches.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Deberes para el puente

Me voy de viaje a Dublín, donde como Ustedes saben hace una temperatura estupenda en esta época del año. Como no quiero que se aburran en mi ausencia, les he buscado algunos links interesantes:
  • He descubierto el blog K-government via e-cuaderno y me ha gustado el hecho de que entre sus categorías incluya el ciberactivismo.
  • La Agencia Vasca de Protección de Datos ha colgado en su web documentos interesantes. Les recomiendo darse una vuelta por la sección de material de difusión, donde podrán ver el vídeo "Las luces funcionan....Cumpliendo con la protección de datos personales". El título no es un acierto, pero no me negarán la ilusión que les hace ver este tipo de frikadas, en plan vídeo de educacion sexual de los años 60.
  • También en la página de la Agencia Vasca, pueden descargarse un manual de buenas prácticas para las entidades locales.
  • Ya se encuentra disponible el vídeo en diferido de las Jornadas de Seguridad de la Información de la Politécnica, que les comenté en otro post.
  • Por último, les recomiendo que se den una vuelta por el blog Los futuros del Libro, de Joaquín RODRIGUEZ, uno de cuyos temas principales es la edición en la era digital.

Estaré de vuelta la semana que viene. No olviden supervitaminarse y mineralizarse.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Más lecturas orwellianas

Si recuerdan, hace unos días le comentaba un artículo sobre uso del Remote Forensic Software por la policía y los Servicios Secretos, que había leído en la newsletter de Cybex del mes de Noviembre. Ya he recibido la segunda entrega de este trabajo (boletín nº 44). En ella, Wiebke ABEL esboza algunos problemas legales de las evidencias obtenidas con este tipo de programas en Alemania y Reino Unido: la autenticidad de las pruebas recabadas digitalmente, la imposibilidad de discriminar la información de interés para una investigación concreta, el encaje de este tipo de búsquedas en la regulación existente de búsqueda de evidencias físicas,...No resulta un análisis exhaustivo ni incluye valoraciones personales, pero me parece curioso y me suscita diversas dudas sobre la normativa española aplicable a estos supuestos.

Por otro lado, dado que les interesan tanto las lecturas orwellianas, les recomiendo el libro de José F. ALCANTARA La sociedad de control. Con permiso del autor, también responsable del blog Versvs, pueden descargarse la versión en pdf aquí.

lunes, 1 de diciembre de 2008

La sentencia de la Audiencia Nacional de 17 de septiembre de 2008

Se ha publicado el nuevo número de la Revista Datos Personales (Nº 36, 28 de noviembre de 2008). No cuenta con artículos especialmente reseñables, aunque les recomiendo, más que nada por estar al día, el muy breve comentario de la Sentencia de la Audiencia Nacional de 17 de septiembre de 2008 que publica Álvaro RAMOS SUÁREZ. El autor es el responsable del Departamento de Nuevas Tecnologías de Abril Abogados, el despacho que representaba a la empresa sancionada y recurrenete en este procedimiento.

En la revista, sección de Jurisprudencia, podrán encontrar el texto completo de la sentencia comentada, también muy breve. Lo interesante está en el Fundamento Jurídico Cuarto, que indica lo siguiente:

"CUARTO.- De los hechos declarados probados, no cuestionados en este concreto aspecto, resulta que don XXX remitió a la hoy recurrente un SMS al número 5577 desde su teléfono móvil NUM000 con el fin de bajarse una melodía tras ver su anuncio en televisión.

Pues bien, el primer problema que se suscita en el presente caso es si el número de teléfono móvil puede incluirse en el concepto de "datos personales" que recoge el artículo 3.a) de la LOPD (RCL 1999, 3058) que identifica como tales "cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables". Es claro que un número telefónico asociado a un nombre y apellidos es un dato de carácter personal pues nos proporciona información sobre una persona identificada. Es más, el propio número de teléfono, sin aparecer directamente asociado a una persona, puede tener la consideración de dato personal si a través de él se puede identificar a su titular.

En el presente caso la Agencia Española de Protección de Datos no ha razonado, y menos ha acreditado, que a través del número de teléfono móvil se haya identificado al titular del mismo o que a partir del citado número fuese posible tal identificación, de forma que el citado número de teléfono ayuno de otras circunstancias que identifiquen o pudiesen permitir identificar al titular del mismo impide que pueda encajarse en la definición legal de dato de carácter personal.

Cuestión distinta es la valoración que pueda hacerse de la conducta de la recurrente respecto a la información transmitida a través del anuncio televisivo y del SMS remitido en contestación al SMS del señor XXX así como la dificultad para darse de baja de un servicio. Aspectos, todos ellos, que exceden el ámbito de conocimiento de la Agencia Española de Protección de Datos y que podrían ser enjuiciados, en su caso, por las autoridades competentes.

Siendo así, procede la estimación del recurso y la anulación de la resolución impugnada con los efectos derivados de tal anulación."

Aunque no he tenido acceso a los escritos de las partes, me da la impresión de que la Agencia no fundamenta suficientemente el hecho de que el número el número de móvil es un dato de carácter personal porque nadie lo ponía en duda. En efecto, el recursos presentado por la empresa sancionada, según resumen de la propia sentencia, se basaba en los siguientes puntos (Fundamento Jurídico Tercero):

"TERCERO.- En la demanda se invocan como fundamentos de la pretensión actora los siguientes argumentos: 1º) el propio titular del teléfono móvil facilita el número del mismo a través del envío de un SMS solicitando un servicio, por lo tanto, desde ese mismo momento está otorgando su consentimiento para el tratamiento, en este caso única y exclusivamente de su número de teléfono móvil. Además, el denunciante inicia de forma voluntaria una relación jurídica con la denunciada, través de la solicitud de servicios, remitiendo un SMS al 5577, relación que está sujeta unilateralmente a la única decisión del cliente solicitante del servicio, siendo, en todo caso, de aplicación la excepción prevista en el artículo 6.2 de la LOPD (RCL 1999, 3058) pues el fallo en la identificación del teléfono de destino, para interrumpir esta relación, por parte del cliente se debe única y exclusivamente a su manifiesta negligencia; 2º) la suscripción a "polimorena", comercializado por la recurrente, no induce a error al destinatario al anunciar claramente que es un servicio de suscripción, su coste y la información del procedimiento para darse de baja. Así, a los tres minutos de haber efectuado el alta en el servicio, el denunciante es conocedor de que se encuentra ante un servicio de suscripción, solicitando su baja, si bien la misma la remitió a un número que en ningún momento ni en ningún SMS se le había facilitado, el 7755; 3º) con carácter subsidiario, se alega en la demanda la falta de proporcionalidad en la sanción impuesta, máxime cuando la recurrente y otras empresas del sector, ante la ausencia de regulación en la prestación de los servicios vía telefonía móvil, han determinado una autorregulación en este tipo de servicios a través de un código de conducta; 4º) la Agencia Española de Protección de Datos no tiene competencia alguna para proponer una sanción en el caso examinado ya que tendría que ser abordado, en su caso, desde el punto de vista de protección de consumidores y usuarios (...)".

Lejos de indicar que el movil no es un dato de carácter personal, lo aceptaba alegando que su tratamiento estaba exceptuado del consentimiento de acuerdo al art. 6.2 de la LOPD (si no fuera un dato de carácter personal no se aplicaría la norma general ni la excepción).

Por otro lado, deducir del fundamento jurídico cuarto que acabo de repetir textualmente que el número de móvil no es un dato de carácter personal en todo caso, como he leído en muchos artículos estos últimos días, resulta excesivo. ¿No les parece? (Referenciar sentencias de oidas o extraer citas parciales tiene estas cosas). Tampoco en la resolución de la AEPD objeto de recurso he podido encontrar que se discuta el carácter de dato personal del número de móvil. Si les interesa, pueden leerla aquí.

La Audiencia no aporta nada nuevo. Se limita a señalar lo que todos sabemos, que si el número se relaciona con una persona será un dato de carácter personal, si no, no (y todo ello, sin que nadie le pregunte sobre el particular). Supongo que por esto la Agencia habrá decidido no recurrir la sentencia.

Buenas noches.